Archivo de Público
Martes, 9 de Diciembre de 2008

El PP se apoya en ERC para tumbar los Presupuestos del Gobierno

Prospera el veto de ERC, apoyado por el PP, centrado en el incumplimiento de la financiación catalana y del Estatut. El rechazo no tendrá consecuencias reales porque el Gobierno los sacará adelante en el Congreso con el apoyo de PNV y BNG

JUANMA ROMERO ·09/12/2008 - 21:25h

Muy familiar es aquel proverbio que dice que la política reúne a extraños compañeros de cama. Por ejemplo, al PP y a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). El Senado dejó ver este martes eso, la mixtura de la derecha española y el independentismo catalán. La Cámara alta aprobó el veto de los cuatro senadores de ERC a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2009.

El PP ha apoyado el veto, centrado en el incumplimiento de la financiación catalana y del Estatut 

Y fue posible gracias al apoyo de los siete miembros de CiU, los dos de IU-ICV y, sobre todo, los 122 del PP –le faltó una senadora gallega, Carmen Gueimunde, de baja–. En total, 135 votos, dos más de los necesarios para que un veto prospere en el Senado. Los 127 votos de PSOE, PSC, PNV y Mixto no pudieron evitar lo que el Ejecutivo esperaba y, que en todo caso, no le supondrá mayor tragedia: las cuentas vuelven al Congreso impolutas, sin enmiendas. Eso sí, nadie le quita su tercer castigo político en cuatro años, pues también fueron vetados los Presupuestos de 2005 y 2008.

“¡¡¡Síííí!!!”, se oyó en la bancada conservadora a las 17.20 horas, cuando el presidente del Senado, Javier Rojo, anunció la devolución de los PGE al Congreso. A la tercera iba la vencida, porque el primer veto, el defendido por el PP, fue derrotado por el no de ERC. Y el segundo, firmado por CiU, cayó por la abstención de los republicanos.

A la salida del pleno, Pedro Solbes, presumiendo de flema, minimizó el veto y acentuó la “extraña mayoría” que lo había sostenido y que demostraría que para el PP “todo vale” para desgastar al Gobierno, incluso pasar por alto la “agria” crítica al diputado Joan Tardà. Éste había clamado el sábado en Barcelona “¡Muerte al Borbón!”. El PP se lanzó a su cuello enseguida. La portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, insistió en que la Fiscalía debe investigar sus palabras y azotó al PSOE por mantener el tripartito en Catalunya.

"Se ha producido una votación anómala", critica Solbes 

Más rotunda que Solbes fue la portavoz del PSOE, Carmela Silva: “El PP ha renunciado a sus principios, a su ideología”, ya que al avalar el veto de ERC, adujo, desacredita el sistema de financiación autonómica que pactó con CiU en 2001, y da su plácet al Estatut. “Así que esperamos que retire mañaña [por hoy] su recurso de inconstitucionalidad”, añadió, mordaz. En suma, como alicataron también José Blanco y José Antonio Alonso, el PP exhibe una “doble moral” y una “farsa incoherente”.

Los conservadores procuraron separar con bisturí el caso Tardà con la votación en el Senado. “Lo importante es que haya prosperado el rechazo a unos PGE inútiles, desfasados y mal hechos”, esgrimió el portavoz en la Cámara, Pío García-Escudero. De ayer, incidió, Solbes se lleva un “castigo muy importante”. “Lo demás es mezclar churras con merinas”. El convergente Jordi Vilajoana recorrió ese argumento y se congratuló de que el Senado haya “cumplido con su obligación”, vetar unos PGE “que nacen muertos” y que “no son buenos ni para la crisis ni para Catalunya”.

Triunfó la “táctica”

Carles Bonet, el portavoz de ERC en el Senado, sí pellizcó la conciencia de PP y CiU. Tácitamente pidió a los de Mariano Rajoy que no le apoyasen. “Al final, entre ideología y táctica, el PP eligió táctica”, pese a esforzarse por combatir a Tardà, un “diputado honesto”, glosó el senador. Bonet ocultaba con dificultad su disgusto por el resultado. “Hemos mandado una señal de futilidad e impotencia”, y es que las cuentas volverán al Congreso el próximo día 18 y se aprobarán sin problemas.

Solbes, por su parte, asumió que los PGE se han quedado “desactualizados”, una “realidad” que comparte la UE. En todo caso, recalcó, son aún “plenamente válidos” para asegurar la “certidumbre” de la economía en esta coyuntura turbulenta.

Cuando sí que hace falta "marcar distancias"

Las razones de Bonet

Aunque el PP apoyó el veto de ERC, las razones de cada partido para tumbar los PGE eran opuestas. “Estamos en las antípodas”, recordó Carles Bonet (ERC). Si Paco Utrera (PP) incidía en la “pura fantasmagoría, el escenario de cartón piedra” de unas cuentas “ridículas”, Bonet quería “marcar distancias”. Denunció el escaso compromiso del Ejecutivo en dependencia y el “incumplimiento” del Estatut en financiación. Además, el republicano censuró la “arrogancia” de CiU al hacer suyo el texto. Por eso, Bonet rechazó el veto del PP y se abstuvo en el de CiU. Estas dos fuerzas prometieron apoyar cualquier veto, y por eso triunfó el de ERC.

Jordi Vilajoana (CiU), criticó la “improvisación” del Gobierno y la maldad de unos PGE que “no generan confianza”. Jordi Guillot (ICV) zahirió a Solbes por unas cuentas que “no responden” a los nuevos retos del sistema ni a la crisis.