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Domingo, 7 de Diciembre de 2008

Dios salve a los mártires del rock

'Corazones Rebeldes' documenta un coro de ancianos que viaja por todo el mundo interpretando canciones de grupos como ojo al dato Sonic Youth, James Brown, The Clash o Los Ramones

CARLOS PRIETO ·07/12/2008 - 08:00h

CARLOS PRIETO - Algunos protagonistas de Corazones rebeldes.

La historia no tiene desperdicio. El viernes llegó a nuestras pantallas el documental Corazones rebeldes, la historia de un coro de ancianos estadounidenses que viaja por todo el mundo interpretando canciones de grupos como ojo al dato Sonic Youth, James Brown, The Clash o Los Ramones.

Stephen Walker, director del filme, tuvo claro desde el primer momento que vio actuar al coro que ahí había película. "Les conocí en un concierto que dieron en Londres. Para serte sincero, cuando me propusieron ir a verles, me dio pereza. ¿Un coro de ancianos? Menudo coñazo, pensé. Al final fui y salí entusiasmado. ¡Desprendían tanta energía!", explica entusiasmado.

«El mensaje es disfrutar de un grupo de ancianos eléctricos»

No obstante, el filme, que clausuró la Seminci 2008 y que está entre los documentales más exitosos en la historia del género, tuvo problemas para arrancar. "No fue nada fácil convencerles cuenta el cineasta. La idea de que alguien se pasara el día filmándoles con una cámara no les apasionaba. Con todo, acabé convenciéndoles cuando les conté la idea de rodar un videoclip de cada tema e incluirlo en la película".

En efecto, la narración está salpicada con clips, entre lo kitsch y lo grotesco, en los que los miembros del coro aparecen caracterizados en función del tema que interpretan. Así pasó varias semanas siguiéndoles. "Engordé varios kilos por todos los pasteles que me hicieron. Mantuvimos una buena relación que hizo que se mostraran muy sinceros delante de la cámara", recuerda.

Sin embargo, la parte lúdica del rodaje se vio empañada por incidentes previsibles: dos de los componentes del coro murieron. Con todo, según Walker, en Corazones rebeldes predomina el tono vitalista: "Es una película sobre gente normal. Durante hora y media, vas a disfrutar de un grupo de ancianos eléctricos dispuestos a disfrutar de la vida hasta el último segundo".

«Inspiran porque están al final de su existencia pero su espíritu es joven»

No hay dolor

Y ahí no acaba la admiración que Walker profesa a los protagonistas de su última cinta, a quienes considera ejemplares: "Son una inspiración para todos, porque están al final de su existencia, pero su espíritu es joven, no pierden un segundo en hablar de enfermedades ni el deterioro de sus cuerpos", nos contó.

La notoriedad de Corazones rebeldes en festivales como la Seminci de Valladolid ha permitido que el director intercambie opiniones con los espectadores. "La reacción de la gente joven es muy positiva. Muchos me cuentan que algunos de los personajes les recuerdan a sus abuelos muertos recientemente. Y salen emocionados de la proyección", zanja.