Archivo de Público
Sábado, 6 de Diciembre de 2008

"Hemos logrado grandes avances fruto del fracaso"

Florence W. Manguyu, asesora de la Iniciativa Internacional de la Vacuna contra el Sida

AINHOA IRIBERRI ·06/12/2008 - 21:30h

REYES SEDANO - Florence W. Manguyu, durante la entrevista en Madrid donde se celebraba el Congreso del Partido Socialista Europeo.

En la solapa lleva prendidas dos chapas que, en inglés y castellano, repiten el mismo mensaje: "El mundo necesita una vacuna contra el sida". En su visita a Madrid, para participar en el Consejo del Partido Socialista Europeo, aprovechó la coincidencia del evento con el Día Internacional de la Lucha contra el Sida -celebrado el pasado 1 de diciembre- para trasladar el mensaje impreso en su solapa a las agendas de los políticos europeos, incluyendo el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero. Porque si algo tiene claro la pediatra Florence W. Manguyu (Nairobi, Kenia, 1945) es que, pese a los fracasos cosechados hasta ahora, la ciencia logrará tarde o temprano una vacuna contra el sida, una herramienta que, tenga el coste que tenga, será la única que conseguirá erradicar la pandemia. Para que los recursos no falten, asesora políticamente a la organización internacional más potente en investigación en este campo, la Iniciativa Internacional de la Vacuna contra el Sida (IAVI).

¿Cuál es la situación real de la vacuna contra el sida?

Nos queda un largo camino por recorrer porque tenemos que resolver ciertos desafíos a distintos niveles. En lo que se refiere al virus, sabemos que existen muchos subtipos y que tiene tendencia a mutar, a cambiar muy rápidamente. Además, se multiplica con rapidez, lo que hace suponer que para el momento en el que se tenga una vacuna, el virus se habrá convertido en algo diferente. Otro de los problemas principales se encuentra en el propio cuerpo humano; el virus destroza el sistema inmune, que es el encargado de fabricar anticuerpos. Es como si un enemigo fuera a atacar un país y destrozara a la vez sus ejércitos de tierra, mar y aire. Y es por este efecto, por el que los enfermos de sida mueren de afecciones leves y adquieren enfermedades que ya se habían vencido, como la tuberculosis. El ser humano se ha quedado sin ejército para luchar y este es el gran desafío en el desarrollo de la vacuna.

"Ahora nos centramos más en estimular la producción de anticuerpos que neutralicen el VIH" 

Sin embargo, hay más de 15 ensayos clínicos en fase I, tres en fase II e incluso uno en fase III. ¿No son estos datos motivo para la esperanza?

El problema reside en que el año pasado fracasaron dos ensayos que habían llegado a la fase III. En cualquier caso, esto no debe desmotivarnos, ya que cada vez que se falla en el desarrollo de una vacuna se aprenden cosas que, cuando se desarrolle el siguiente candidato, habrá que evitar. Y si algo hemos aprendido del fracaso de los ensayos más avanzados es el cambio de estrategia. Si antes nos centrábamos en activar la respuesta inmune celular, ahora lo hacemos más en estimular la producción de anticuerpos que neutralicen el VIH. Esto ha sido un gran avance fruto del fracaso.

Una vacuna del laboratorio Sanofi Aventis se está ensayando en fase III en Tailandia, pero nadie parece tenerla en cuenta a la hora de hablar del futuro de las vacunas. ¿Es por que está claro que va a fracasar?

No. Esa vacuna, hasta la fecha, no ha fracasado y no sabemos si lo hará hasta que se publiquen los resultados. El ensayo clínico es doble ciego, por lo que no se sabe qué participantes han recibido la vacuna y quiénes no. El problema de los dos últimos fracasos, es que ha hecho que los científicos no quieran hablar de su trabajo hasta tener algo concluyente. Eso es todo. No es que esté pasando nada malo ni tampoco lo contrario.

¿Qué significó el fracaso del ensayo STEP -un fase III que probaba una avanzada vacuna de Merck- ?

Conozco personas que lloraron literalmente cuando se anunció el fracaso del STEP. Muchas voces dijeron que por qué investigar en vacunas, si se sabía que ya había armas eficaces contra el VIH, como los antirretrovirales (TARGA)... Hubo que recordar que sí, que la TARGA es eficaz, pero que el virus se mantiene en el organismo y puede fácilmente resurgir y causar la enfermedad. Si realmente queremos erradicar el virus, necesitamos una estrategia integral, de la que debe ser parte la vacuna. Así fue como erradicamos la viruela y esta enfermedad mataba a más gente que el VIH. Y ya no está. Aunque yo me vacuné frente a la viruela, mis hijos no lo han necesitado. Seguro que antes de que se desarrollara dicha inmunización, se decía lo mismo que se dice ahora sobre la vacuna contra el sida.

¿Y tuvo alguna repercusión económica? Se especuló con la posibilidad de que los países dejaran de invertir en la vacuna...

Afortunadamente, para la fecha en la que se anunció el fracaso los presupuestos para investigación de la vacuna ya estaban asignados en su mayoría. Nos alegramos de tener tiempo, antes de la siguiente asignación de recursos, de explicar por qué no se pueden recortar los presupuestos para investigar en este campo. La razón es clara, ni siquiera tenemos el dinero suficiente en este área como para, encima, disminuir los fondos. Pasa lo mismo con la crisis, no debe afectar a la investigación porque, si recortamos en esto, no tendrá un efecto a corto plazo, como otros recortes, sino que se notará durante mucho tiempo.

"Una vez que se desarrolle una vacuna, será barata, porque no habrá necesidad de antirretrovirales" 

Hay quien dice que, en un continente como África, donde el sida es una auténtica pandemia, la investigación para la vacuna no debería ser la prioridad.

África está devastada por el VIH. Afecta a jóvenes en edad reproductiva y también a sus hijos, porque aún no prevenimos de forma suficientemente eficaz la transmisión maternoinfantil. La TARGA es muy cara e incluso cuando se reparte de forma eficaz, por cada dos personas que entran en tratamiento, hay cinco nuevos infectados. Por esta razón, la vacuna sería la intervención más rentable. Una vez que se desarrolle, será barata, porque no habrá necesidad de administrar antirretrovirales.

Se han sugerido posibles abusos sobre la población local africana en la realización de ensayos clínicos ¿Cuál es su opinión al respecto?

Sencillamente, creo que eso no es posible en la actualidad. En el caso de los ensayos que supervisa IAVI, los participantes no sólo firman un consentimiento informado, como el que se firma en los hospitales cuando vas a operarte. También se les imparten varios cursos y deben pasar un examen antes de entrar en un ensayo clínico. Tenemos un comité ético propio, además de los de cada país.

¿Y que cree sobre los abusos de la industria farmacéutica hacia los africanos, sugeridos en libros como ‘El jardinero fiel'?

No sé cómo podrían hacerlo hoy. En cualquier caso, el principal problema con la industria farmacéutica es cómo conseguir que colaboren en el desarrollo de una vacuna. Para ello, hay que ofrecerles incentivos, reducir impuestos y asegurarles que, quien lo consiga, tendrá garantizada la compra por parte de los gobiernos.

¿Cree que los mitos en torno al sida contribuyen a su difusión en África?

Cada vez influyen menos; por eso han disminuido las nuevas infecciones. De todas formas, muchas de las creencias -como la que dice que acostarse con una virgen cura el sida- son más esgrimidas por criminales para justificarse que por la población.