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Domingo, 18 de Noviembre de 2007

Continúan labores de rescate en Bangladesh mientras sigue aumentando el numero de víctimas

EFE ·18/11/2007 - 08:32h

EFE - Una familia bengalí se refugia en una escuela en el Bazar de Cox ante la amenaza del ciclón Sidr.

Tres días después del terrible paso del ciclón "Sidr" por Bangladesh, los equipos de rescate se esfuerzan por proporcionar las necesidades básicas a los supervivientes, mientras el cómputo oficial arroja ya un balance de 1.849 muertos.

Las estimaciones no oficiales sobre el terreno de los equipos de ayuda hablan sin embargo de que los fallecidos son más de 2.000 personas, y de que además miles de afectados continúan desaparecidos en los distritos más afectados, en el sur y suroeste del país.

Tras el brutal paso del "Sidr", un huracán con vientos de hasta 233 kilómetros por hora que por momentos alcanzó el tamaño de Bangladesh, el Gobierno ha puesto en marcha operaciones de rescate con participación del Ejército y muchos países han anunciado que harán llegar paquetes de ayuda.

El ciclón destrozó casas, campos y árboles y dejó desolado el paisaje en miles de kilómetros cuadrados, aunque su impacto quedó limitado por los planes de evacuación, con los que unos 3,2 millones de personas fueron evacuadas a tiempo.

Pero no en todos los lugares los aldeanos escucharon a las autoridades: en Barguna, uno de los distritos más afectados, muchos habían perdido la confianza en los meteorólogos, después de que varias alertas -un anuncio de posible tsunami incluido- no se cumplieran.

"Aprendieron una lección equivocada y no escucharon el mensaje de las autoridades; quién sabe si lo habrán pagado", aseguró al diario bengalí "The Daily Star" el alcalde de Barguna, Shah Jahan.

En la isla sedimentaria de Mazer Char, con unos 500 habitantes, unos 60 hicieron caso omiso de la alerta meteorológica: "No logramos convencerles de que el desastre era inminente; quién sabe lo que ocurrió", añadió Shah Jahan.

Pese a que el balance de muertos continúa creciendo, el Ministerio de Control de Desastres ha comenzado a publicar estimaciones sobre los efectos del huracán: 2,7 millones de afectados, 242.000 seres vivos muertos, 273.000 casas arrasadas y 7.340 hectáreas de cultivo completamente destruidas.

"Nunca había visto un nivel tan grande de devastación", aseguró el gobernador del distrito de Bagerhat, Sahidul Islam.

Barguna y Bagerhat, junto a los distritos de Patuakhali, Pirojpur, Barisal y Jhalakathi, componen el epicentro del drama.

Según reporteros sobre el terreno, muchos supervivientes en esas zonas están enterrando todavía a sus seres queridos mientras el aire sigue impregnado del olor a cadáveres en descomposición de animales muertos durante el ciclón.

Los distritos aún no han recuperado ni las comunicaciones ni otros servicios, y los equipos de ayuda y rescate todavía están a la busca de supervivientes en muchas áreas.

Miles de personas en el sur de Bangladesh viven estos días a cielo abierto, sin acceso a comida, agua potable ni medicinas.