Archivo de Público
Viernes, 5 de Diciembre de 2008

"La mujer de Ignacio está valiente, pero necesita a su marido"

Azpeitia vivió una jornada marcada por el continuo homenaje y recuerdo al empresario asesinado

GUILLERMO MALAINA ·05/12/2008 - 08:00h

humberto bilbao - Concentración celebrada ayer en la localidad de Azpeitia.

Desde el pequeño kiosco de Azpeitia, solamente se veían paraguas bajo el sirimiri hasta que las campanas comenzaron a sonar, los paraguas se cerraron uno a uno y retumbaron los aplausos en recuerdo a Ignacio Uría, el vecino, el constructor emprendedor, el hombre que ETA mató el día antes en la Plaza Loiola.

ETA tiene la detestable capacidad de echar los pueblos a la calle para llorar la muerte de sus vecinos asesinados, y Azpeitia vivió la misma escena que se produce de forma inexorable cada vez que los terroristas se llevan la vida de alguien por delante en nombre de su liberación nacional. Este jueves, en la plaza de esta bella localidad guipuzcoana, unos rostros destacaban sobre otros. Eran las caras afligidas, hinchadas por el lloro nocturno, de los hermanos del empresario asesinado.

El matrimonio iba a viajar esta semana a Alicante "a pasar unos días"

"Mi hermano está muerto y yo quiero a mi hermano", decía entre sollozos Olatz, una de las hermanas de Ignacio, a la vez que recordaba continuamente a su mujer, Manoli Aramendi: "Lo va a llevar muy mal. Es la que necesita apoyo. Está en el tanatorio y está valiente, pero necesita a su marido. Siempre iban juntos. Mañana mismo tenían previsto salir de viaje para pasar unos días en Alicante y habían limpiado el coche del hijo mayor para el viaje".

La ausencia de LAB

La protesta silenciosa de 15 minutos frente al Ayuntamiento fue uno de los momentos más emotivos de un día marcado por el continuo homenaje y recuerdo a Ignacio. La primera concentración la protagonizaron los trabajadores de su empresa, hartos de la sinrazón de ETA y defraudados por la ausencia de algunos compañeros afiliados al sindicato LAB. "¡Qué pasa! Que ellos no trabajan en la obra (del Tren de Alta Velocidad). Allí van también al tajo. ¿Por qué no están hoy aquí?", se preguntaba enfadado un obrero que conocía a Uría "de toda la vida".

"¡Ellos también van al tajo!", criticaba un obrero ante la ausencia de LAB

Las protestas se sucedieron por todo Euskadi y también en las principales ciudades españolas, pero el lugar donde más se palpaba el dolor era en la capilla ardiente. Mientras era velado por su viuda, sus hijos, sus hermanos..., miles de personas fueron pasando por el lugar a lo largo de todo el día para rendirle un último tributo.

Al lugar también acudieron el lehendakari, Juan José Ibarretxe; el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; el líder del Partido Popular, Mariano Rajoy; el presidente de la patronal vasca, Miguel Lazpiur, así como representantes de todos los partidos políticos y sindicatos, menos los de la izquierda abertzale.

Arzalluz acusa

También fue a la capilla a "título personal" el ex presidente del PNV, Xabier Arzalluz, visiblemente dolido y medio convencido de que alguien de Azpeitia o del entorno "señaló" al constructor como objetivo de la organización terrorista. "No llevaba escolta y todos los días hacía el mismo trayecto (...) Mucha gente de Batasuna no va a digerir esto".

La capilla se reabrirá hoy a las nueve de la mañana hasta que por la tarde el féretro sea trasladado a la iglesia donde se oficiará el funeral (19.30 horas). Tras el sepelio, tendrá lugar la manifestación convocada por la patronal vasca, el Gobierno autonómico, la Diputación de Guipúzcoa y la Asociación de Municipios Vascos (Eudel) con el lema ETA kanpora!- ¡ETA fuera!.