Archivo de Público
Sábado, 17 de Noviembre de 2007

El barco egipcio encalló al norte de Ceuta por negligencia

EFE ·17/11/2007 - 19:27h

EFE - El barco egipcio Alzahraa, que ayer encalló media milla al norte de Ceuta con 6.000 toneladas de fuel a bordo.

El barco egipcio Alzahraa, que ayer encalló media milla al norte de Ceuta con 6.000 toneladas de fuel a bordo, cometió una negligencia, al no llevar una carta detallada de navegación de la zona, y figura en el Memorándum de París sobre buques contaminantes.

El barco, propiedad de la compañía Federal Ara Maritime, con sede en Alejandría (Egipto), tiene "daños severos" en los cincuenta primeros metros, dijeron a los periodistas el delegado del Gobierno en Ceuta, Jenaro García-Arreciado, y el capitán marítimo de Ceuta, Jesús Fernández Lera.

Para los trabajos de reparación ya se encuentra en Ceuta el buque Miguel de Cervantes, con barreras anticontaminantes, y se han contratado los servicios de la empresa alemana Svitzer Wijsmuller, especialista en rescates marítimos.

El buque llevaba "una carta de navegación genérica, pero no detallada de la zona", explicó Fernández Lera, "por lo que encalló en la zona de Santa Catalina", compuesta de isleros, pequeños acantilados y caracterizada por fuertes corrientes.

Los técnicos de la empresa alemana llegarán en las próximas horas a Ceuta a través del aeropuerto de Tánger (Marruecos), destacando Fernández Lera "la gran experiencia de esta gente, que ya participó en los trabajos del Sierra Nava en la Bahía de Algeciras".

Así, en próximas horas se celebrará una reunión entre técnicos de esta empresa y efectivos del Plan Nacional de Contingencias, para empezar a diseñar un plan de rescate del buque.

El buque tiene 56 toneladas de fuel -47 en un compartimento y 9 en otro-, aunque ahora mismo no hay riesgo inminente de derrame, y los dieciocho tripulantes que van a bordo se encuentran bien de salud.

El Alzharaa ya había sancionado este año en dos ocasiones, en abril y junio, en el puerto de Amberes (Bélgica), registrando 31 deficiencias y era sometido a grandes revisiones en cada puerto.

En el de Ceuta, concretamente, iba a repostar combustible, para proseguir así su viaje entre Libia y el Reino Unido, para el que, según Fernández Lera "sobraban muchos marineros, puesto que este tipo de barcos suelen tener 12 hombres a bordo, y este traía 33".