Sábado, 17 de Noviembre de 2007

El australiano Fahey es elegido presidente de la Agencia Mundial Antidopaje

EFE ·17/11/2007 - 13:37h

EFE - El presidente de la Agencia Mundial Antidopaje, Richard W. Pound, atiende a los periodistas en un receso de la III Conferencia Mundial Antidopaje que se celebra en Madrid.

El australiano John Fahey ha sido elegido hoy nuevo presidente de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) para un periodo de tres años que comenzará el próximo 1 de enero, tras obtener el apoyo mayoritario del Consejo Fundacional de la AMA, formado a partes iguales por organismos públicos y deportivos.

Fahey, que concurría como candidato único tras la retirada del ex ministro francés de Deporte, Jean-Francois Lamour, no tuvo votos en contra pero sí cuatro abstenciones, correspondientes a cuatro de los cinco representantes de europeos. El único que se desmarcó de la abstención fue el ruso Vyacheslav Fetisov que optó por no votar.

Europa, según acordaron sus delegados, pidió sin éxito un aplazamiento de seis meses en la elección para encontrar un candidato de consenso, por estimar que Fahey no reúne esa condición.

El canadiense Richard Pound, presidente hasta el próximo 31 de diciembre, dijo comprender la "decepción obvia por parte de Europa" e invitó a los presentes a "encontrar la forma elegante de resolver" la situación y dar "una imagen unida", pero rechazó el aplazamiento, decisión que secundaron los representantes de Oceanía, América y Malasia.

La secretaria general adjunta del Consejo de Europa, Maud De Boer, expresó el sentir de los países europeos, "orgullosos de participar en el avance de la AMA", aunque decepcionados por el procedimiento previo a las elecciones, adoptado "sin consensuar".

"Esto va mucho más allá de la decepción. Es lamentable que el proceso de elección de los candidatos de los poderes públicos para la presidencia se haya visto empeñado por la falta de consenso", indicó antes de que el Consejo escuchara que "los métodos agresivos son inaceptables para una reunión internacional" y que es imprescindible "el juego limpio".

La petición de Europa, que, según De Boer, no era "una decisión dirigida contra Fahey", tuvo otra respuesta contundente de Richard Pound, antes de que éste llamara a los presentes a votar y rechazara una petición para que la votación fuera secreta.

"Este no es un procedimiento fracasado, es un fracaso de su candidato, no del procedimiento y siento que su candidato les haya abandonado. En el procedimiento sí hubo consenso, hasta finales de octubre cuando nadie sin previo aviso sabía que iba a retirarse el candidato", dijo.

Sin votos en contra, cuatro abstenciones y el silencio -sin votar ni abstenerse- del ruso Fetisov, Fahey, australiano de 62 años y ex ministro de Finanzas de su país, se convertirá el próximo 1 de enero en presidente en representación del sector gubernamental de la Agencia, que se turna con el olímpico para ejercer la presidencia.

Tras el veredicto, la portavoz europea insistió en que el procedimiento no ha sido democrático, pero reiteró, igual que hizo en la sala, la disposición de Europa a "seguir participando constructivamente en la AMA", donde el Viejo Continente reclama tener un peso acorde a la aportación que hace (47,5 de la parte gubernamental) y admitió el desmarque de Fetisov.

A pocos metros de ella, el ministro de Cultura y Deporte ruso, además de presidente de la comisión de atletas de AMA, justificaba su actitud en la necesidad de "mirar hacia adelante". "No es que no estuviera de acuerdo con la postura europea, pero hay que tener un presidente ya", señaló.

Fahey sustituirá al canadiense Richard Pound, miembro del COI y que ha ocupado el cargo desde la constitución de la AMA en 1999.

A Fahey se le conoce poca relación con el mundo del olimpismo y menos aún con el del dopaje. Era el primer ministro de Nueva Gales del Sur cuando la capital de este estado, Sydney, obtuvo en 1993 el derecho a organizar los Juegos Olímpicos del año 2000.

Luego fue nombrado ministro de Finanzas y Administración en el gobierno liberal de John Howard, pero se retiró de la política en 2001 después de tener que someterse a una operación en la que se le extirpó un pulmón por culpa de un cáncer.