Archivo de Público
Jueves, 4 de Diciembre de 2008

"Ser directora de cine es un milagro"

Icíar Bollaín e Inés París. Cineastas y organizadoras del encuentro de directoras, abogan por la igualdad de género en el sector

CARLOS PRIETO ·04/12/2008 - 08:00h

GABRIEL PECOT - París y Bollaín posan en la puerta de su asociación.

Ayer arrancó el primer encuentro internacional de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA), que analiza la presencia real de mujeres en la industria. Al fondo, las cifras de un estudio del Instituto de la Mujer coordinado por Fátima Arranz: el 87% de los directores son hombres. Por contra, el 85% de las peluqueras de los filmes son mujeres. Las directoras Icíar Bollaín(Madrid, 1967) e Inés París (Valencia, 1963), presidenta de CIMA, explican las causas.

"Si las mujeres no crean sus propias ficciones no es posible la igualdad"

¿Por qué se creó Cima?

I. Bollaín: Uno de los motivos fue un dato del estudio. Hay un retroceso en la aparición de directoras desde los años noventa: ahora son un 10% del total de nuevos directores. En los años noventa eran el 17%.

Se tiende a pensar que la tendencia es la contraria...

"A veces pensamos que la sociedad española cambia sola. No es así"

I. París: En los años noventa hubo una ola de realizadores gracias a las ayudas a directores noveles, pero no se añadieron medidas complementarias de género. Una gran parte de las mujeres sólo rodaron una película, tener una carrera prolongada se convirtió en algo esporádico y milagroso. A veces nos da la sensación de que la sociedad española cambia sola. No es así.

¿Cuáles son las barreras?

IP: Sólo hay dos modos de explicar que nueve de cada diez directores sean hombres. La primera es que se trata de una cuestión de falta de talento: las mujeres tenemos un gen que nos impide ser creativas. Como esa es una idea absurda, me quedo con la segunda teoría, que pasa por visibilizar las barreras invisibles.

Los productores y los grandes directivos de las cadenas son hombres. Ninguno de ellos admitiría conscientemente estar discriminando a las mujeres pero la barrera patriarcal existe. También está el factor educativo. Las mujeres que van a las escuelas de cine no quieren ser directoras, los hombres sí. ¿Por qué? Las mujeres ven difícil dar el perfil de un director: capacidad de liderazgo, profesión exigente que impide compaginar vida laboral y doméstica, etc.

Lo normal es llegar a la dirección en la treintena. Ningún hombre se plantea renunciar a su vida laboral por el hecho de tener hijos. Además, la ausencia de modelos femeninos intensifica la sensación de impotencia entre las mujeres, atrapadas en su propia educación.

¿Qué medidas pueden revertir la situación?

IP: Los organismos oficiales recogen la intención de la igualdad, pero de ahí a tomar medidas concretas Habría que empezar por aplicar la Ley de Igualdad en el audiovisual. No pedimos que TVE compre un 50 % de películas hechas por mujeres, pero sí que las comisiones que deciden compras y subvenciones sean paritarias.

IB: Los comités de selección de películas y los jurados de los festivales también están compuestos mayoritariamente por hombres.

¿Cómo afecta esto a los contenidos?

IP: El audiovisual forma el imaginario colectivo: qué es ser una mujer, como conviven hombres y mujeres, cómo nos relacionamos con la realidad. Mientras las mujeres no puedan crear sus propias historias e imágenes la igualdad no es posible. Según el estudio de Arranz, el 75% de los filmes dirigidos por hombres muestran una mirada complaciente hacia la violencia doméstica.

IB: También señala que en los filmes dirigidos por hombres se habla mucho de sexo pero se muestra poco, mientras que en los dirigidos por mujeres se habla menos pero se ve más.