Archivo de Público
Lunes, 1 de Diciembre de 2008

La niñera que abandonó a un menor, ante el jurado

El niño tetrapléjico murió porque la niñera se marchó a una fiesta familiar en Ceuta, dejándolo desatendido casi 24 horas

PÚBLICO ·01/12/2008 - 19:59h

La joven boliviana acusada de dejar morir a un niño de 8 años tetrapléjico al que cuidaba aseguró este lunes en el juicio que no pensó que le pasaría algo y alegó que tuvo miedo a pedir ayuda porque no tenía papeles para estar legalmente en España.

La niñera, Irene C.C., se quedó sola con el pequeño mientras la familia para la que trabajaba viajó desde Sevilla a una celebración familiar en Ceuta y lo dejó solo desde la medianoche del sábado 26 de agosto de 2006 las 20 horas del lunes 28, cuando regresaron los padres y se encontraron al niño muerto por deshidratación. El fiscal pide diez años de cárcel por homicidio.

En el juicio ante jurado que comenzó este lunes, la acusada declaró que cuando el niño de 8 años se quedó dormido, ella se fue con unas amigas a una discoteca. “Conocí a un chico de Ecuador [un testigo ya fallecido] y me invitó a bailar. Le dije que me iba a casa porque tenía que trabajar y él me dijo que no fuese, que le diese las llaves y que él me llevaría a casa”. Sin embargo, al salir, el chico no estaba.

Mentiras a los padres

Pasó la noche del sábado en casa de una amiga y el domingo por la mañana recorrió lugares de concentración de latinoamericanos en el popular barrio sevillano de la Macarena sin encontrar a su amigo de la noche anterior.

Volvió a casa de su amiga, por la tarde fue a un polideportivo frecuentado por ecuatorianos y a las 22.30 regresó al piso de su amiga y se acostó. Esa noche recibió una llamada de los padres del pequeño para preguntarle cómo iba todo. “Les dije que estaba todo bien porque pensaba que encontraría las llaves”, agregó.

El lunes por la tarde, Irene, recibió una llamada de los padres. Entonces, les dijo “llorando” que su madre que estaba en Bolivia había muerto. “Llegué a casa por l anoche y la Policía, que me detuvo, me dijo que el pequeño estaba muy grave en el Hospital. Pensé que podía estar mal, pero nunca que podía morir”, apostilló.

Declaración de la madre

La madre, que también declaró este lunes, manifestó que la contrató por referencias de una monja de una fundación sevillana. Cuando llegó a casa, se encontró a su hijo con “ojos vidriosos” cuando llegó a casa, dijo que “hay que tener sangre fría” para abandonar a un niño para que se muera de hambre y sed”.

La madre y la niñera dieron versiones contrapuestas. Mientras la primera aseguró que Irene supo siempre que su trabajo era cuidar al pequeño y la primera entrevista tuvo lugar con él delante,  la niñera declaró que la contrataron para la limpieza y que la familia “sabía que a mí me daban miedo los ataques del niño”.

El juicio no va a contar con tres testigos fundamentales, pues el joven que se quedó con las llaves ha fallecido en un accidente de moto y las amigas bolivianas de la acusada no han sido localizadas.