Archivo de Público
Lunes, 1 de Diciembre de 2008

«¿Qué pinta un cura aquí?»

 

 

CARLOS PRIETO ·01/12/2008 - 08:00h

DANI POZO - El director posa sentado sobre una vías próximas a la estación de cercanías del Pozo del Tío Raimundo.

 

El barrio del Pozo del Tío Raimundo se estableció en el sureste de Madrid en los años 50, a partir de casas de barro y lata que crecían como flores de luna, levantadas de noche. El documental Flores de luna, que se estrenó el viernes, cuenta cómo inmigrantes del sur transformaron el barrio tras una dura lucha. "Vine al Pozo a pasar barros y penas", cuenta una mujer en la película.

«Llanos se percató de que existía un abismo entre ricos y pobres»

Uno de los puntos fuertes del filme es la contradictoria figura del Padre Llanos.

Era un cura autoritario, con un carácter marcado por circunstancias biográficas (era hijo de un militar) y físicas (sufría de fuertes dolores de cabeza). Era muy de pegar bofetadas; a sus monaguillos los tenía abrasados. También tenía depresiones y su relación con las mujeres era complicada. Pero dinamizó el Pozo. Hasta que llegó él, aquello era un caos sin luz ni agua corriente. Pidió ayuda a burgueses con mala conciencia y a miembros del Régimen (algunos ministros fueron alumnos suyos). Se lo daban todo. Al Pozo le tocó la lotería con Llanos. Sus artículos en el ABC o en El Alcázar despertaron la curiosidad. ¿Qué estará haciendo este cura que ha renunciado a la élite para vivir con los pobres? Lo más granado de la burguesía sensible visitó aquel barrizal.

¿Caridad o lucha de clases?

«Había cierta tendencia a acusar a los vecinos de delitos imposibles»

Llanos se fue a vivir al Pozo en 1955 con una doble misión: vivir con los pobres y evangelizarlos. Pero no pudo con ellos. Muchos eran campesinos rojos que habían huido de sus pueblos. Poco a poco, fue siendo consciente del percal. Su toma de conciencia coincide con el Concilio Vaticano II(1959) y el surgimiento de los cristianos marxistas. Se da cuenta de que bajo el Régimen hay un abismo entre ricos y pobres. Y se desmadra. Abría su iglesia-chabola a las células de CCOO. Entretenía a la policía para que los militantes huyeran. Cuando Franco visitó el Pozo para fotografiarse con el cura ¡Llanos se fue de excursión a la Sierra con los chavales! ¡Menudo plantón! Te puedes imaginar el escándalo. La burguesía franquista empezó a distanciarse de él.

El sentimiento de vergüenza de los vecinos se sustituyó por el de orgullo.

Sí, el "soy del Pozo, ¿y qué?" El orgullo llega con la lucha política. Las organizaciones a la izquierda del PC se gestaron aquí. El barrio era uno de los objetivos de los Guerrilleros de Cristo Rey. Todo el mundo sabía lo que se cocía, pero también que con el cura no podían meterse. Llanos iba a la Dirección General de Seguridad a reclamar a voces que liberaran a los vecinos. "Yo he hecho lo mismo", decía. "¿Por qué no me detienen a mí?" Algunos ministros querían, pero Franco salía en defensa de su antiguo confesor. Al parecer, era uno de los diez intocables del Caudillo.

El Pozo cargó con el estigma de lugar peligroso. ¿Realidad o mito?

Había cierta tendencia a acusar a los habitantes del Pozo de cualquier delito aunque se cometiera a kilómetros de allí. Es un barrio de delincuentes, decían. En parte porque era un barrio rojo. Su mala reputación no estaba justificada. Un jefe de policía de los años sesenta admitió que era uno de los lugares con menos delincuencia de Madrid. ¡En un sitio donde las casas no tenían puertas!

La droga cambió esto...

Sí, se convirtió en el supermercado de la droga por la Celsa, un poblado de infraviviendas (casas de cartón y latas) ocupado por gitanos. Este submundo entró en ebullición durante la Transición. La mezcla de desencanto, crisis económica, paro y heroína fue explosiva. Entonces surgen las bandas que vemos en los filmes de J. A. de la Loma (Perros callejeros) o Saura (Deprisa, deprisa) y en las canciones de Los Chichos y Los Chunguitos. Había un reguero de gente deambulando de la estación del Pozo a la Celsa. Aún cargamos con el estigma.

¿Es la Cañada Real el Pozo de hoy?

Puede ser. Es un proceso similar. Pensé en incluir algo, pero no funcionaba. La Cañada merece un documental propio.