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Sábado, 17 de Noviembre de 2007

Imprime tu cama y a dormir

Los expertos auguran que las impresoras en tres dimensiones podrían estar presentes en todos los hogares en unos años

BLANCA SALVATIERRA ·17/11/2007 - 00:01h

Ejemplo de los objetos que se pueden construir.

Llevan más de un decenio en el mercado, pero para muchos son una tecnología desconocida. Mientras que la impresión en plano es un formato cotidiano, la creación de objetos 3D a medida no ha llegado a los hogares, fundamentalmente por su elevado precio.

Imagine diseñar un objeto, pensar en el material más adecuado para él, enviarlo a una impresora y que ésta sea capaz de producirlo en unas pocas horas. Imagine los diseños más disparatados o la pieza más cotidiana... No importa. La impresora 3D hará realidad el objeto en unas pocas horas. 

Con un tamaño similar al de una fotocopiadora, aunque también se están lanzando modelos más pequeños, las impresoras 3D ofrecen como resultado un objeto idéntico al diseño que previamente se haya realizado con el ordenador a través de un software de diseño 3D.

La coadministradora de ZSI, una empresa fabricante de impresoras 3D, Inma Lázaro, reconoce que el precio sigue siendo una barrera para el hogar, aunque no para las empresas. Dentro del rango de precios más asequible, ZSI ofrece sistemas que van desde 18.000 a 50.000 euros. Uno de los aspectos más llamativos es la capacidad de imprimir a todo color (24 bits) en una misma impresión, algo que no todos los equipos pueden hacer. El precio viene determinado por estas posibilidades de color y por el tamaño de la cubeta de construcción, que determinará en parte el tamaño del objeto que se puede construir.

Sistemas para el hogar
La utilidad más extendida de las impresoras 3D es el diseño industrial, aunque el abaratamiento de los materiales que se emplean podría dar lugar a una nueva forma de construir objetos a medida.

Las impresoras 3D son utilizadas por las compañías para, por ejemplo, explorar los conceptos de un diseño, evaluando así la forma y ergonomía de un producto antes de lanzarse a su producción masiva con los materiales definitivos.

Los fabricantes auguran que las impresoras 3D llegarán a los hogares en los próximos años. Inma Lázaro, de ZSI, mantiene que desde el punto de vista técnico se está preparado para ello. "El salto a la oferta comercial vendrá en función de la demanda que se perciba para realizar trabajos domésticos", matiza.

Aunque por el momento estas impresoras aún se mueven en un rango de precios prohibitivo para su utilización en casa, los expertos apuntan a que este tipo de impresoras pueden sufrir la misma evolución que ya han tenido los sistemas láser, que hace unos años eran impensables en el hogar y hoy se han convertido en algo cotidiano.

Precio en función de demanda
Si el diseño en 3D se generaliza, es probable que los usuarios empiecen a demandar este tipo de sistemas, y que sus precios se reduzcan. "Un paso significativo es que Google haya comprado el software Sketch Up, de diseño 3D de espacios interiores. Pronto nos diseñaremos nuestras habitaciones, y querremos imprimir una maqueta de ese diseño", añade Lázaro.

Empresas en EEUU como 3D Systems ya han anunciado máquinas que rondan los 6.000 euros, aunque también planean lanzar sistemas domésticos de aquí a cinco años por un precio aproximado de 1.300 euros. Otras compañías como Desktop Factory también están trabajando en abaratar este tipo de impresoras, de forma que puedan comercializarse a pequeñas y medianas empresas para que éstas puedan vender productos personalizados bajo demanda a través de Internet.

La iniciativa Fab@home propone a los usuarios construir y utilizar su propia impresora para producir objetos tridimensionales en distintos materiales (chocolate, silicona, queso, etcétera).

El cabezal de la máquina posee una jeringa que contiene el material del que se desea fabricar el objeto y que lo va inyectando. Como ventaja, no requiere de un sustrato 3D como el polvo, aunque a cambio de trata de un proceso muy lento. El cabezal va construyendo el objeto capa por capa sobre una plataforma móvil. En relación a este sistema, en la web de la compañía Koba Industries se comercializa un paquete con todos los elementos que se necesitan para crear un sistema doméstico de impresión 3D desde 2.000 euros.