Viernes, 16 de Noviembre de 2007

Los maquinistas paralizan con una huelga de producción empresarial y generan atascos

EFE ·16/11/2007 - 09:37h

EFE - Miembros del sindicato de maquinistas de Alemania sostienen pancartas durante una protesta ayer frente a un indicador que muestra la cancelación de conexiones en la estación de trenes de Dresden, Alemania.

Los maquinistas de los ferrocarriles alemanes Deutsche Bahn finalizarán la madrugada del sábado una huelga de tres días que ha paralizado la producción de algunas empresas y ha generado enormes atascos en las carreteras.

La acción de protesta para lograr un convenio colectivo propio y notables aumentos salariales ha afectado a unos cinco millones de personas, el número de viajeros que utiliza diariamente los trenes de Deutsche Bahn.

La movilización en el transporte ferroviario de Alemania coincide con otra similar en Francia en los transportes públicos terrestres, que también causó caos en los desplazamientos de millones de personas.

Muchos de los alemanes que usan diariamente el tren optaron por desplazarse a su trabajo en automóvil y algunas empresas utilizaron camiones para transportar sus mercancías, lo que congestionó el tráfico en las autopistas de acceso a las grandes ciudades, que presentaron en las horas punta atascos poco comunes en una jornada normal en Alemania.

Los maquinistas del sindicato alemán GDL secundaron la tercera jornada de huelga en el transporte ferroviario de carga y la segunda en el transporte de pasajeros por tren de Deutsche Bahn.

La acción de protesta concluirá el sábado a las 1.00 horas GMT, tanto en el transporte de mercancías como en el de personas.

El Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW) calcula que la pérdida diaria por la paralización del transporte de mercancías asciende a 50 millones de euros (73,5 millones de dólares).

La mayor parte de las restricciones en las conexiones ferroviarias tanto de cercanías, regionales como de larga distancia se produjo por la mañana y a lo largo del día la situación mejoró.

Deutsche Bahn informó de que por la tarde funcionaban en Alemania dos terceras partes de los trenes de largo recorrido y la mitad de los regionales y de cercanías.

Sin embargo, la situación no era igual en todo el país ya que en el este, donde el sindicato tiene mayor número de afiliados, el tráfico ferroviario de personas era menor que en los Estados federados del oeste del país, y el de mercancías era prácticamente mínimo, según Deutsche Bahn.

La paralización del transporte de mercancías afectó a la potente industria del acero, que abastece a las compañías del sector de automovilístico y de bienes de equipo, aunque en menor medida de lo que se temía.

Diariamente circulan en Alemania 4.800 trenes para transportar mercancías.

Por ejemplo, el productor de vehículos de lujo Audi se vio obligado a paralizar la producción en Bruselas desde ayer y hasta el lunes por falta de material.

También la huelga de los maquinistas creó importantes problemas en el puerto de Hamburgo, donde la descarga de los barcos a las terminales del puerto funcionó con normalidad y llenó sus instalaciones sin que se pudiera dar salida a las mercancías.

El puerto de Hamburgo es el mayor centro de transbordo de mercancías de Europa con 6.000 contenedores diarios, según las autoridades portuarias de esta localidad.

Desde julio el sindicato GDL convoca huelgas para presionar a la compañía con el fin lograr un convenio colectivo propio e importantes aumentos salariales, si bien la dirección de Deutsche Bahn se ha negado hasta ahora a aceptar estas reivindicaciones y quiere que acepten un acuerdo alcanzado con los otros dos sindicatos que operan en la empresa para evitar conflictos internos.

De poco sirvió en agosto la mediación entre GDL y la dirección de Deutsche Bahn de dos líderes políticos cristianodemócratas. Hasta ahora no se ha producido ningún acercamiento en las posiciones.

La dirección de los ferrocarriles alemanes quiere lograr que la opinión pública se oponga finalmente a estas movilizaciones y obligue al sindicato a pararlas, pero GDL parece no sentirse amedrentado y ha amenazado de nuevo con huelgas indefinidas.