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Viernes, 16 de Noviembre de 2007

Jarro de agua fría para los fármacos antiobesidad

Un estudio rebaja el éxito de los medicamentos contra la obesidad en el largo plazo

ANTONIO GONZÁLEZ ·16/11/2007 - 18:58h

Colin Rose - Dos mujeres obesas en Disney World.

Los medicamentos contra la obesidad no son tan efectivos como se pensaba y sólo consiguen reducciones de peso “modestas” que pueden no compensar los efectos secundarios que llevan aparejados. Ésta es la principal conclusión de un estudio realizado por investigadores de las universidades de Alberta y Calgary, en Canadá, y de la Facultad Arthur Sá Earp Neto, de Río de Janeiro (Brasil), que ha publicado en su último número la revista British Medical Journal.

El trabajo es, en realidad, un metaanálisis que se centra en las conclusiones de treinta estudios que involucraron a casi 20.000 pacientes durante un periodo de uno a cuatro años para evaluar la efectividad de los fármacos orlistat, sibutramina y rimonabant.

La investigación revela que estos medicamentos consiguen sólo reducciones de peso “modestas”, de menos de cinco kilos frente al placebo, y que la mayoría de los pacientes siguen sufriendo obesidad y sobrepeso, pese a seguir tratamiento con estos fármacos.

Además, señala que estos medicamentos presentan diferentes efectos secundarios como depresión o ansiedad, mientras que siguen sin conocerse sus consecuencias últimas sobre el perfil de riesgo cardiovascular y la mortalidad.

En el otro lado de la balanza, hay que tener en cuenta las evidencias crecientes sobre que pequeñas pérdidas de peso, incluso, son beneficiosas para el paciente, ya que, entre otras cosas, consiguen reducir las posibilidades de desarrollar diabetes de tipo 2.

En concreto, el análisis señala que orlistat consiguió una reducción media de 2,9 kilos comparado con placebo, que fue de 4,2 kilos en el caso de sibutramina y de 4,7 con rimonabant.

Los autores recuerdan que las autoridades británicas recomiendan interrumpir el tratamiento si no se pierde un 5% del peso en tres meses, y recomiendan dieta y ejercicio como actuaciones de primera línea contra la obesidad.