Viernes, 16 de Noviembre de 2007

"La sentencia contra 'El Jueves' sienta un precedente peligroso"

Nacido en Barcelona en 1971, Manel Fuentes tiene muy presente el papel que periodistas y comunicadores como él han de cumplir de cara a los espectadores.

JAVIER SALAS ·16/11/2007 - 10:23h

El showman Manel Fuentes. PÚBLICO

Tras la salida de Arturo Valls de la mesa de CQC rumbo a Gominolas, sigue renovando su apuesta por la vigencia del programa, a pesar del lugar de la parrilla en el que Telecinco les ha ubicado.

¿Tus comienzos en la tele?

Mi hermano llamó por mí para que fuera a imitar a Cruyff a un programa de TV3 que se llamaba Un tomb per la vida. Al final, terminé imitando a Stoichkov, toda una novedad. De ahí me cogió Sardá; el día que me propuso hacer un late night, le respondí que si era para hacer un Moros y cristianos, ni de coña. Me dijo que sería como La ventana –de la SER– y acepté. Luego llegó otra época en la que ya no nos necesitábamos mutuamente.

¿Por qué te niegas a hacer un ‘Moros y cristianos’? ¿Hay un tipo de programa que no harías?

La idea es buscar la mayor acidez en lo que respecta a la vida pública de la gente, no la privada, que es un espacio que siempre hay que respetar. Lo que se ha de hacer es enfocar la crítica de la actuación pública de muchos personajes, sobre todo políticos, pero por ley deberían dejarse al margen las intimidades.

¿Hay una tendencia de los políticos de acudir a programas de tono humorístico? Zapatero con Buenafuente es el último ejemplo.

También estuvo en La noche con Fuentes, todavía como candidato, y prometió que volvería si ganaba las elecciones. Todavía no se ha animado (risas). Creo que lo hacen buscando un código distendido y cercano a la gente. Aún así, en las entrevistas hay que apretarles, pedirles responsabilidades, darles un poco de cañita, no olvidar la esencia del periodismo.

¿Te ves haciendo entrevistas políticas, pidiendo estas explicaciones que mencionas?

Caiga quien Caiga es un espacio divertido, pero no deja de ser cañero por ello. Se puede hacer desde un tono más distendido, pero no dejando nunca de marcar a los políticos. Yo soy de los que aplaudí cuando Gabilondo le preguntó a Felipe González si él era el señor X. La ciudadanía reclama que se les haga ese reproche por todo lo que han hecho. Por ejemplo, la cúpula del Gobierno del PP todavía tiene muchas explicaciones que dar por todo lo pasado.

¿Cómo es esta nueva temporada de ‘Caiga quien Caiga’ después de tantos cambios?

Mantiene el espíritu de la época de Wyoming, pero adaptado a nuestra manera de ser y de hablar. Arturo Valls decidió apostar por su carrera actoral lo cual respetamos mucho.

¿Y el horario? ¿Os obliga a darle otro enfoque a las cosas?

La gente de programación de Telecinco debe saber algo que yo no sé (risas). El programa ha conseguido mantener unos datos aceptables consiguiendo otro tipo completamente distinto de público, el de un horario muy diferente, la sobremesa del fin de semana frente al late night de los miércoles. Lo bueno es que nos permite ser más cañeros y cortarnos menos.

¿Mejor salirse del guión?

En otras épocas estuve más encorsetado, pero lo que mola es el jazz, salirse de la partitura partiendo de una base rítmica.

¿Queda alguien sin las gafas del programa?

Bin Laden, creo. No le encontramos ni nosotros. Pero a él, en lugar de gafas, le daríamos unas esposas.

¿Cómo ve las recientes polémicas reales el pionero de la parodia al rey Juan Carlos?

Imagina que se hubiera cabreado cuando empezamos a imitarle y nos hubiera lanzado el “¡por qué no te callas!”. A lo mejor no estábamos aquí hablando de mi carrera en televisión (risas).

¿Y la sentencia contra los dibujantes de ‘El Jueves’?

Me mosquea mucho lo de El Jueves. A pesar del discutible mal gusto de la viñeta, llegamos a un punto en el que me da la sensación de que la sentencia atenta contra la libertad de expresión. Nos rasgamos las vestiduras con las caricaturas de Mahoma y luego vemos esto normal. Ya sabemos que hay muchos que son más papistas que el Papa. Sin duda, esto ha sentado un precedente preocupante.

¿Le volverás a imitar?

Sólo si me lo pide el cuerpo. No buscamos provocar por provocar. Pero si me apetece, no me pienso cortar.

¿Tienes algún programa favorito de televisión?

Acabo de tener a mi segundo hijo, una circunstancia de lo más absorbente: mis hijos se llevan el 100% de todo el share en mi casa.