Miércoles, 26 de Noviembre de 2008

"La mujer mafiosa ordena asesinar pero no empuña la pistola"

Ombretta Ingrascì es Historiadora sobre la mafia y autora del ensayo Mujeres de honor

MAR CENTENERA ·26/11/2008 - 08:00h

PÚBLICO - La investigadora italiana Ombretta Ingrasci.

Explica que la mujer mafiosa actual no responde al estereotipo que la describe silenciosa, sumisa, ajena a los negocios criminales del marido, y centrada en la casa y la educación de los hijos. En cambio, tiene un creciente poder de decisión en la onorata società. ¿Qué ha detonado el cambio?

A finales de los años setenta, la mafia entró en el mercado internacional de drogas y después tuvo que reinvertir el capital acumulado ilegalmente. Necesitaban mano de obra nueva y eso facilitó la entrada de la mujer. Una década más tarde, su participación se consolidó por la represión policial, que metió a numerosos jefes mafiosos en las cárceles.

¿En qué actividades criminales hay una mayor participación femenina?

Sobre todo en el blanqueo de dinero del narcotráfico en negocios legales. Las mujeres son muy útiles, porque no son sospechosas, dan una fachada limpia. Los mafiosos prefieren trabajar con ellas que con hombres investigados por la Justicia porque corren muchos menos riesgos. Además, este tipo de trabajos está desvinculado de la violencia física. Hay mujeres que han ordenado asesinatos, pero no son las que empuñan la pistola.

Dice que el poder que tienen es sólo sustitutivo. Cuando el hombre sale de la cárcel, recupera el control.

Sí. La mujer retiene el control en una caja fuerte, se lo preserva para que nadie se lo robe. Es muy conveniente. Por eso hablo de explotación, porque la mujer es utilizada. Si el encarcelado cede el poder a otro hombre asume un riesgo muy grande, porque podría ocurrir que el poder cedido no vuelva a él cuando sea liberado. Lo más frecuente es que las guardianas del poder sean las hermanas porque son muy efectivas y tienen el apellido que les da respetabilidad.

Son mujeres instruidas a las que dan poder y responsabilidad, pero a las que siguen pidiendo obediencia y sumisión. ¿No se rebelan?

Creo que no, al menos según las fuentes que he consultado. Aunque parece que cada vez se está más cerca de una paridad en el seno de la mafia, esta es aún una estructura machista que se rige por el patrón patriarcal. Es un mundo hecho de violencia que a menudo supone la muerte para los hombres y la subordinación para las mujeres.

Algunos optan por colaborar con la Justicia como alternativa. ¿Cómo reacciona la familia?

La reacción de las mujeres suele ser negativa, sobre todo por miedo. En la mafia existe la venganza transversal, el asesinato de los familiares del colaborador con la Justicia. Para evitar morir, tienen que repudiarle públicamente, guardar duelo como si estuviese muerto...

¿Es más fácil denunciar a la mafia tras Saviano?

Si todos los periodistas hiciesen el trabajo como Saviano, las cosas serían diferentes. Hace años, no se podía decir que la Mafia existía. Ahora sí. Pero aún hay mucho miedo. Tanto dentro como fuera.

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