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Viernes, 16 de Noviembre de 2007

Nadal esperaba que Federer fuese su rival en semifinales

EFE ·16/11/2007 - 13:19h

EFE - El tenista ruso Nikolay Davidenko saluda después de derrotar al chileno Fernando Gonzalez en el partido de hoy de la Copa Masters de tenis disputada en Shanghai, China.

El español Rafael Nadal tenía tras la oreja que su rival en semifinales de la Copa Masters sería Roger Federer, y acertó en su pronóstico, y ahora espera que el suizo "no tenga su mejor día" y él pueda alcanzar la final de este torneo donde David Ferrer se mide con el estadounidense Andy Roddick

"He terminado jugando a gran nivel, y mejorando según han ido pasando los últimos tres torneos", dijo Nadal para expresar como se siente de juego en esta última fase. "He terminado la temporada con buenas sensaciones, mejor que los tres últimos años y eso es importante".

Pero Nadal sabe que a Federer todo le favorece en Shangai, pista incluida, donde ha conseguido tres títulos y donde se coronará como el mejor de la temporada por cuarto año consecutivo. "Espero que no tenga el mejor día, porque en esta pista es muy difícil vencerle. Yo espero jugar similar al partido contra Djokovic, y a ver si le puedo plantar suficiente cara para ganarle", dijo.

Nadal cuenta a favor con un balance de ocho victorias y cinco derrotas contra el número uno, una de ellas el pasado año en este mismo torneo en las semifinales también, y recuerda que aquí suele ser inabordable. "No pude ganarle la otra vez porque en esta pista es superior. Hay que aceptarlo y saber que si él juega a su máximo nivel es casi imposible. También tengo que intentar que no lo haga", dijo.

"Esta pista es más rápida que en París y un pelín más lenta que la de Madrid", añadió Nadal amparándose en el hecho de que en el Masters Series que se disputa en la capital española ya consiguió el título en el 2003.

Nadal deseaba que el partido entre Federer y Roddick fuera largo, pero los 61 minutos que duró fueron un paseo para el helvético. "Ojalá jueguen 7-6 el tercero, hasta el final, pero contra Roddick eso es especialmente difícil, porque juega "pim pam" todo el rato. Es difícil que llegue cansado", dijo, y en eso también acertó.

Para Nadal la jornada del viernes fue de paz y tranquilidad. "Estoy disfrutando de un día de transición, tocando la pelota simplemente, relajándome. Me encanta en este día de descanso estar de relax y tranquilo, y preparar luego el partido de mañana".

Un reproductor dvd y una televisión donde sigue la serie "Lost" (Perdidos) y donde disputa sus ya conocidas partidas de Play Station, sirven al tricampeón de Roland Garros para lograr abstraerse de la competición en una ciudad que no le gusta especialmente. "La ciudad no me gusta, hay mucha gente y no hay amplitud en ningún sitio", dijo.

Esta mañana desayunó con David Ferrer, el hombre que le metió en las semifinales al vencer al francés Richard Gasquet en dos sets, y del que tiene una opinión muy concreta. "David es el más fuerte, el que tiene más ritmo. Gasquet se rindió muy rápido contra él pero David hizo bien su trabajo y ahora puede ganar el torneo, si se lo cree lo suficiente", dijo.

"Ha crecido como jugador desde que alcanzó las semifinales del Abierto de Estados Unidos y esa experiencia le ha hecho mejor jugador, y aunque es tímido se recrea en ello. Además ha llegado con mucha intensidad, tirando mucho y con una forma física increíble", añadió Nadal, que ve cada vez más cerca sus vacaciones en Egipto con sus padres y abuelos. "Cumplen su 25 aniversario y quiero regalárselo", dijo sobre sus progenitores.

Ferrer se ha convertido en la gran realidad al alcanzar por primera vez las semifinales de este torneo, y ahora tiene una gran oportunidad de avanzar a la final ante Roddick, un jugador con el que tiene un balance de dos victorias y dos derrotas.

Una dura preparación del jugador de Xavea antes de llegar a este torneo, con triunfo en el torneo de Tokio, en pista dura, al doblegar a Gasquet en la final, le han llevado al momento en el que se encuentra, definido por casi todos como el hombre más fuerte de los ocho que han acudido a Shangai y respetado al mismo nivel.

No obstante, Ferrer se la juega ahora ante un rival que quiere desquitarse de una derrota humillante. Andy Roddick desea hacer pagar al español el calvario que Federer le ha hecho pasar en el último partido del grupo Rojo.