Viernes, 21 de Noviembre de 2008

La banca reclama avales a Lukoil

Santander, La Caixa y Caja Madrid negocian que la petrolera rusa asuma
un gigantesco préstamo de Sacyr para cerrar la compra del 30% de Repsol

S. R. ARENES / A. M. VÉLEZ ·21/11/2008 - 22:59h

EFE - El presidente del Banco Santander, Emilio Botín.

La entrada de la petrolera rusa Lukoil en Repsol está en manos de las entidades financieras acreedoras del aún primer accionista de la empresa española, la constructora Sacyr Vallehermoso.

Ayer hubo una reunión de urgencia capitaneada por Santander (el banco que dio el primer préstamo a Sacyr para su desembarco en Repsol), Caja Madrid, el estadounidense Citigroup y el francés Calyon, que son las cuatro entidades que colocaron entre otros 40 bancos y cajas el préstamo de Sacyr. La solución propuesta es que el grupo ruso asuma el préstamo de la constructora, pero, para ello, la banca le exige garantías extra más allá del valor de las acciones de Repsol, como hizo con Sacyr.

Al encuentro también asistió La Caixa, que ha dado el visto bueno a la venta y, además, está dispuesta a vender parte de su participación.

La petrolera rusa ya ha tenido un cara a cara con estos bancos en días pasados para hacerse con el 20% de Repsol y otro 9,9%, que incluiría la participación del 6% que comparten La Caixa y Caixa Catalunya y el 2% de Mutua Madrileña.

Ahora, el grupo ruso tendrá que poner sobre la mesa la lista de activos suficientes y de alta calidad, en forma de filiales, reservas de petróleo u otros activos, para convencer a Santander y el resto de que es igual o más solvente que Sacyr, cuya deuda total asciende a 18.550 millones de euros. La constructora ha usado las acciones de su filial de patrimonio inmobiliario Testa para ampliar las garantías.

Poca liquidez

Los analistas tienen dudas al respecto. Varios expertos consultados por Bloomberg consideran que Lukoil puede tener problemas para financiar la operación por su escasez de liquidez.

A finales de junio, ésta se situaba en 1.660 millones de dólares (unos 1.300 millones de euros) y a la empresa le vencen préstamos este año por importe de 1.900 millones de dólares (1.500 millones de euros).

En junio pasado, la empresa rusa acordó la compra de una refinería en Italia por 1.350 millones de euros y el mercado duda de su capacidad para acometer otra gran compra.

La estructura financiera de la operación que organicen Santander, Caja Madrid y La Caixa –que admitió ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que está dispuesta a financiar la operación– tendrá que estar lista la semana que viene, cuando la presentarán al resto de las entidades financieras implicadas. Tal como se plantea la operación, Lukoil no pagaría un euro en efectivo y todo se reduciría a una negociación bancaria sobre créditos.

En cuanto a la parte de Sacyr, muy básicamente, se trataría de que Lukoil asumiera los 5.142,7 millones (de los 5.175 millones que pidió) que tienen como garantía las acciones de Repsol y que dé a Sacyr 1.375 millones que también pidió prestados a la banca pero que garantiza la propia constructora y no las acciones de Repsol, según diversas fuentes conocedoras de la operación.  De esta forma, la constructora que preside Luis del Rivero recibiría 5.618 millones, que es lo que tenía pendiente por Repsol al cierre de septiembre. Esto supone que, a no ser que haga un ajuste contable, Sacyr tendría una pequeña minusvalía por la operación ya que pagó 6.525 millones.

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