Viernes, 21 de Noviembre de 2008

El estrés que quita el sueño

Un estudio con 25.000 pacientes revela que los fármacos no solucionan el insomnio y que la siesta mejora el rendimiento

ANTONIO GONZÁLEZ ·21/11/2008 - 21:53h

JÚPITER - No basta con empeñarse en dormir para que llegue el sueño; hay que preparar las condiciones para el descanso a lo largo de todo el día.

Dormir mal es un síntoma, y la causa que lo motiva en la inmensa mayoría de las ocasiones no es una alteración patológica de los mecanismos cerebrales del sueño, sino el estrés, un problema cada vez más frecuente que está detrás del 85% de los casos de insomnio. Es la principal conclusión de un estudio realizado por el especialista Eduard Estivill a partir de los datos de los 24.516 pacientes que han pasado por su consulta en los últimos 20 años."

Lo más normal es que la gente con insomnio se tome pastillas para dormir, cuando estos fármacos, que además en un 60% de los casos no son los adecuados, no suelen solucionar la causa del mal dormir. Ésta no está en la noche, sino en el día", explicó Estivill.

"Para que el sueño aparezca el cerebro tiene que desconectar"

A juicio de este especialista, es "un grave error" pensar que el sueño va a aparecer de forma espontánea de la misma forma que se apaga el interruptor de la luz. "El sueño nocturno", indica Estivill, "debe prepararse durante el día. Desde el mismo momento en el que abrimos los ojos el cerebro tiene que preparar las condiciones para que el sueño aparezca al llegar la noche, y esto no se soluciona con pastillas".

Este experto, que presentó ayer los resultados preliminares de su estudio coincidiendo con la presentación del libro El Camino del Sueño (Now Books), agregó que, tras el estrés y la ansiedad, las principales causas de insomnio, aunque en mucha menor proporción, son los trastornos psiquiátricos como la depresión y el abuso de sustancias estimulantes como la cafeína. Según Estivill, "para que el sueño aparezca el cerebro tiene que desconectar", y para ello hay que evitar las situaciones que suponen acumulaciones de tensión.

Además, el insomnio no sólo supone una molestia durante el día, sino que, según la investigación, eleva en un 40% las posibilidades de padecer ansiedad, depresión, fatiga
-causa, a su vez, de accidentes de tráfico- irritabilidad y pérdida de concentración o memoria.Un buen remedio para preparar el cuerpo para el sueño nocturno y combatir el estrés es la siesta, que nunca debe superar los 25 minutos y que mejora en un 10% o un 15% el rendimiento laboral vespertino.

Ancianos y turno de noche

Aunque una posterior profundización permitirá conocer datos más precisos por edades y sexos, este especialista identifica dos colectivos especialmente vulnerables a los problemas de sueño: los ancianos y los trabajadores cuya jornada se desarrolla total o parcialmente durante la noche.

En el primer caso, el experto considera necesario que las personas mayores sepan que sus necesidades de sueño son menores. En este sentido, está demostrado que a partir de los 70 años es suficiente con cinco o seis horas de sueño nocturno, aunque mucha menos gente sabe que los más mayores necesitan también tres siestas de 10-15 minutos durante el día. "Hay que explicárselo para que no se sientan culpables al quedarse dormidos durante el día", añade.

Otro caso especial es el de los trabajadores nocturnos, que durante el día no podrán dormir más allá de seis horas, y, además, su sueño será menos profundo y reparador porque el cerebro humano está preparado para dormir de noche. En este caso sí se recomienda una siesta más larga de lo habitual, de una hora y media.