Viernes, 21 de Noviembre de 2008

El Estado argentino gana terreno con el traspaso de los fondos de pensión

Natalia Kidd (EFE) ·21/11/2008 - 07:34h

El traspaso de millonarios fondos de pensión privados a la administración pública aprobado por el Senado argentino permitirá al Estado ganar mayor terreno en la economía del país suramericano.

Se trata de 78.000 millones de pesos (23.350 millones de dólares) que unos 9,5 millones de trabajadores aportaron en los últimos catorce años a las administradoras de fondos de jubilación y pensión (AFJP), empresas de capitales argentinos, europeos y estadounidenses que perdieron su razón de ser con la ley aprobada.

Esos fondos pasarán a las arcas de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), que cada año se anexará otros 13.500 millones de pesos (unos 4.042 millones de dólares) de aportes de los trabajadores para su futura jubilación.

En los últimos años, la decena de AFJP que operaban en el país habían conquistado puestos de relevancia como grandes inversores institucionales en el mercado financiero local. Ahora ese rol será absorbido por la Anses.

"Los bancos privados perderán una importante fuente de fondeo" 

Según un informe de la consultora privada Ecolatina, el traspaso de los fondos de las AFJP a la Anses "supone un salto en la participación del sector público en el sistema financiero" y "un nuevo rol inversor" para ese organismo encargado de administrar las jubilaciones del régimen estatal de pensiones.

"La Anses pasa a captar los flujos netos del sistema de capitalzación y decidirá cómo se utilizan estos recursos. De esta forma, los bancos privados perderán una importante fuente de fondeo", señaló la consultora.

Será la propietaria de gran parte del Tesoro 

Además, a través de la Anses, el Estado pasará a tener participciones en una treintena de grandes empresas cotizantes en la Bolsa de Buenos Aires y cuyas acciones formaban parte de las carteras de inversión de las AFJP.

En estas carteras también hay obligaciones negociables (títulos de deuda privados) y participaciones en fondos comunes de inversión, con liquidez limitada en los mercados, en un contexto de pocos compradores interesados en esos activos.

En tanto, unos 45.500 millones de pesos (13.500 millones de dólares) de los fondos de pensión están invertidos en títulos públicos argentinos, por lo que la Anses será la nueva propietaria de gran parte de la deuda del Tesoro, lo que le simplificará a éste aliviar los pagos.

Otros 7.200 millones de pesos (unos 2.150 millones de dólares) están invertidos en plazos fijos y representan cerca de una décima parte de las colocaciones en estos instrumentos dentro del sistema financiero local.

La otra vía de intervención en la economía que logra el Estado con esta reforma es la de los fideicomisos financieros, que en los últimos años han alimentado en gran parte la financiación al consumo, particularmente de electrodomésticos.

Oxígeno para el Gobierno en 2009 

Cerca de 4.200 millones de pesos (1.260 millones de dólares) están colocados en fideicomisos y es probable que la Anses los renueve a su vencimiento como parte de la estrategia del Gobierno que preside Cristina Fernández para mantener el ritmo de actividad económica por vía de alicientes al consumo.

De hecho, este miércoles la Anses dio una señal de apuestas por este tipo de inversiones al suscribir dos tercios de una emisión de un fideicomiso destinado a otorgar créditos para consumo personal de la firma financiera local Credilogros.

"Introduce fuertes desequilibrios quitándoles recursos al sistema financiero" 

Según cálculos de los expertos, la Anses se anexará recursos líquidos de los fondos de pensión por 10.500 millones de pesos (3.143 millones de dólares) que, sumados a los aportes del año próximo de los trabajadores afiliados hasta ahora a las AFJP, podrían ser captados por el Estado mediante la colocación de Letras del Tesoro.

Toda esta masa de dinero dará al Gobierno "oxígeno" en un 2009 con importantes vencimientos de deuda pública, planes de inversión en obra pública para recortar los efectos adversos de la crisis financiera global sobre la economía argentina y un aumento de los gastos en un año electoral.

El informe de Ecolatina advierte que, "si bien el sector público consigue fondos para implementar una política fiscal expansiva, introduce fuertes desequilibrios quitándoles recursos al sistema financiero y profundidad al mercado de capitales local".

Ese mercado de capitales "ya venía afectado por la crisis global y había reaccionado adversamente al proyecto oficial de nacionalización de los fondos de pensión", sostiene el informe.