Viernes, 21 de Noviembre de 2008

La asamblea de ICV aupará a Herrera para suceder a Saura

Guillot deja la secretaría general y le despeja el camino para ser 'número dos'

FERRAN CASAS ·21/11/2008 - 08:15h

Joan Saura y Joan Herrera en un acto electoral en la campaña de las generales, en que ICV perdió un escaño. EFE

Joan Herrera se perfila con claridad como sucesor de Joan Saura al frente de una ICV que, pese a ser clave en su soñado Govern de izquierdas, ha perdido fuelle en las dos últimas convocatorias electorales. La asamblea de la formación, la novena desde su creación en 1987, que hoy arranca en Sabadell le elegirá con seguridad secretario general.

Saura, conseller de Interior y Relaciones Institucionales, seguirá presidiendo el partido pero será su último mandato (los estatutos no permiten más de tres). Ello le aconsejaba empezar a desbrozar el camino de su sucesión para evitar que las tensiones internas, que por ahora apuntan con timidez, vayan a más.

El gesto del actual secretario general, el senador Jordi Guillot -con cargos de máximo nivel en el PSUC e ICV desde 1984-, al anunciar este jueves que no optaría de nuevo al cargo ha facilitado las cosas y que Herrera, diputado en el Congreso, se proyecte como líder de futuro de los ecosocialistas en calidad de número dos.

Los apoyos de Herrera, hasta ahora uno de los cuatro vicepresidentes del partido, no son pocos. Forjado en las juventudes, su salto a Madrid en el 2004 le consolidó como un referente para gran parte de la militancia de ICV, que concurre a las elecciones con EUiA, el referente catalán de IU. Además de cosechar un buen número de apoyos territoriales, le siguen tanto el sector verde, de creciente influencia, como la generación más joven del partido, que no conoce la militancia en el mítico PSUC. Todos han presionado para posicionarle como sucesor de Saura.

Sin generar conflicto

Herrera tenía desde hace meses el plácet de Saura y los apoyos para ser secretario general o, si se suprimía el cargo -cosa que aún no es posible descartar del todo-, una vicepresidencia "reforzada". Pero ponía como condición no generar un "conflicto" con Guillot y, dado que su cargo le obliga a pasar días en Madrid, rodearse de una ejecutiva a su medida. Su idea es incorporar personas de su confianza, como Dolors Camats, Raül Romeva, Josep Vendrell o electos municipales al día a día de la sala de máquinas mientras Saura sigue volcado en el Govern. Habrá que ver como queda la cúpula pero Guillot no será problema.

El aún secretario general habló en Catalunya Ràdio y, antes de lo previsto por Saura y Herrera, anunció que dejará el cargo. "Creo que seguiré siendo dirigente pero estoy convencido de que ya no seré secretario general", afirmó. Tras defender el recambio generacional pese a que "la vieja guardia no se irá a casa" añadió, esta vez en Onda Cero, dijo que Herrera "debe ser el relevo de Saura".

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ICV asume que debe habituarse a dar más protagonismo a su militancia, que supera los 3.500 carnets, en la toma de decisiones importantes. Deberá someter a referéndum vinculante, siempre que lo apruebe su consejo nacional, la formación de coaliciones electorales o los pactos de gobierno.

LA CRISIS

Los ecosocialistas pretenden, después de haber pedido revisar el pacto de gobierno con PSC y ERC a tal efecto, que la crisis centre buena parte de la asamblea, a la que asistirán 900 delegados. Pedirán enfatizar el perfil de izquierdas del Govern, también como antídoto a las tentaciones del PSC de pactar con CiU a medio plazo.

GESTIÓN EN EL GOVERN

El papel de los dos consellers en el Govern será discutido en la asamblea. Saura se llevará alguna crítica puesto que a parte de la militancia aún no ha digerido que asumiera las políticas de seguridad. Pero la peor parte se la llevará Francesc Baltasar, conseller de Medio Ambiente. El partido ha asumido ya sus "errores" en la gestión de la sequía.