Jueves, 20 de Noviembre de 2008

Mujeres aceptan más que médicos los riesgos del trabajo de parto

Reuters ·20/11/2008 - 17:00h

Las embarazadas son más propensas que sus médicos a aceptar los riesgos potenciales de tener a su bebé por parto vaginal, informó un equipo de investigadores en Australia.

Entre los profesionales de la salud, los parteros fueron los que más aceptaban los riesgos, mientras que los cirujanos colorrectales y los uroginecólogos, que tratan complicaciones graves, como la incontinencia y los desgarros, eran los que menos riesgos aceptaban.

Cada vez más mujeres tienen un parto por cesárea, lo que, por lo menos en parte, se debería a la preocupación por los peligros del parto vaginal, explicó el equipo del doctor C. E. Turner, del Hospital Royal Prince Alfred, en Sidney.

El equipo intentó cuantificar el nivel de riesgo que las mujeres y sus médicos estarían dispuestos a aceptar al optar por una cesárea.

Los autores analizaron 17 complicaciones potenciales, como los desgarros vaginales y la incontinencia fecal o urinaria; la cesárea de emergencia; el dolor en el parto, el trabajo de parto y el posparto; los problemas sexuales y el prolapso vaginal.

Los participantes le asignaron a cada complicación el porcentaje de riesgo que estaban dispuestos a tolerar antes de elegir el parto por cesárea.

La encuesta incluyó a 122 embarazadas primerizas (el 2 por ciento analizaba la posibilidad de optar por una cesárea), 84 parteros, 166 obstetras, 12 uroginecólogos y 79 cirujanos colorrectales.

La opinión de los parteros fue la más similar a la de las embarazadas, aunque el 10 por ciento dijo que optaría por la cesárea para sí o su esposa, comparado con el 21 por ciento de los obstetras, el 44 por ciento de los cirujanos colorrectales y el 50 por ciento de los uroginecólogos.

Las embarazadas tendían a no aceptar el riesgo de sufrir incontinencia anal grave. En promedio, y si el riesgo de sufrir esa complicación superaba el 32 por ciento, dijeron que optarían por la cesárea.

La cesárea de emergencia, la incontinencia anal moderada, la incontinencia urinaria grave y los desgarros graves fueron los riesgos potenciales con menos aceptación que el dolor, los desgarros leves y el trabajo de parto prolongado.

La incontinencia anal grave o moderada y la incontinencia urinaria grave estuvieron entre los cinco riesgos menos aceptables para todos los entrevistados.

Los riesgos que las mujeres dijeron que aceptarían eran mucho más altos que los que realmente tendrían. Por ejemplo, las mujeres dijeron que aceptarían un 72 por ciento del riesgo de sufrir un desgarro de tercero o cuarto grado, lo que ocurre sólo en el 0,3 al 6 por ciento de los partos.

"Cuando las mujeres conocían esos porcentajes al final de la entrevista, sentían alivio", indicaron los autores del estudio.

El equipo está estudiando si la opinión de las mujeres cambia después del parto.

FUENTE: BJOG, noviembre del 2008