Miércoles, 19 de Noviembre de 2008

Muertes por alcohol disminuyen a medida que aumentan impuestos

Reuters ·19/11/2008 - 16:19h

Por Amy Norton

Los aumentos del impuesto al alcohol son una forma rápida de reducir la mortalidad asociada con su consumo, tal como ocurrió en Alaska.

Esa es la conclusión de un estudio sobre los efectos de dos aumentos del impuesto realizados con 20 años de diferencia en esa zona de Estados Unidos.

El equipo halló que tras un aumento del impuesto a la cerveza, el vino y el licor en 1983, se registró un 29 por ciento menos de muertes asociados con su consumo (cirrosis hepática, pancreatitis y cánceres). Otro aumento impositivo en el 2002 redujo un 11 por ciento más la mortalidad por esas causas.

Los cambios son inmediatos y duraderos y no se deben a mejoras más amplias, como en la atención de la salud, indicó un artículo a publicarse en American Journal of Public Health.

"Lo importante es que el aumento del impuesto al alcohol tuvo un efecto significativo en la reducción de la mortalidad asociada con su consumo", indicó el autor principal del estudio, el doctor Alexander C. Wagenaar, del Colegio de Medicina de la University of Florida, en Gainesville.

"Las autoridades de muchos estados deberían analizar eso", dijo el autor a Reuters Health.

La mayoría de los estados poseen algún tipo de impuesto al alcohol, pero Alaska es uno de los pocos que impuso aumentos importantes. En 1983, por ejemplo, el impuesto sobre la cerveza pasó de 43 a 63 centavos por galón, mientras que en el 2002 aumentó a 1,20 dólares.

Wagenaar destacó que en la mayoría de los estados los impuestos al alcohol no son ajustados según la inflación y que el valor "real del dólar" de esos impuestos en el país disminuye desde los años 50.

Aumentar ese valor del dólar impulsa a muchas personas a beber menos y, por lo tanto, prevenir o demorar la mortalidad asociada con el alcohol, opinó el equipo.

Los resultados surgen de datos nacionales sobre la mortalidad asociada con el alcohol en Estados Unidos, ya sea directamente atribuida a su consumo, como el envenenamiento alcohólico y la enfermedad hepática alcohólica, o debido a trastornos provocados por el alcohol, como la inflamación pancreática y los cánceres de boca, garganta e hígado.

El equipo comparó las tasas de mortalidad en Alaska con las del resto de Estados Unidos para el período 1976-2004. Halló reducciones inmediatas en las tasas de Alaska tras ambos aumentos del impuesto al alcohol: 23 muertes menos por año después del aumento en 1983 y otras 21 muertes menos por año después del 2002.

Wagenaar asegura que las políticas impositivas tienen efectos inmediatos porque cuando las personas con una enfermedad asociada al alcohol reducen su consumo tienden a vivir más.

"De modo que la persona que habría muerto mañana sigue viviendo", dijo.

Wagenaar agregó que las medidas de salud pública se consideran exitosas si reducen la tasa de mortalidad unos pocos puntos porcentuales, muchos menos que el impacto asociado con el impuesto al alcohol en Alaska. "Lo que me sorprende es la magnitud del efecto", finalizó el investigador.

FUENTE: American Journal of Public Health, enero del 2009