Martes, 18 de Noviembre de 2008

Muchos canadienses son diagnosticados como asmáticos por error

Reuters ·18/11/2008 - 18:44h

Por David Ljunggren

Hasta un 30 por ciento de los canadienses que son diagnosticados con asma no tendrían la enfermedad y las personas obesas son particularmente vulnerables a los diagnósticos equivocados, según un estudio publicado el martes.

Un equipo dirigido por Shawn Aaron, médico del Instituto de Investigación en Salud de Ottawa, dijo que los médicos tentados de diagnosticar asma deberían realizar antes pruebas más específicas, como una espirometría, que consiste en respirar en una máquina especialmente diseñada para controlar la función pulmonar.

Los datos ajustados por edad mostraron que entre 1980 y 1994 la cantidad de personas en las que se declaró asma había aumentado un 75 por ciento, en parte debido a una mayor conciencia de los pacientes y de los médicos, indicó el equipo de investigación de Ottawa.

Pero el estudio, publicado en Canadian Medical Association Journal, sugiere que al menos parte de ese incremento reflejaría diagnósticos equivocados.

El equipo efectuó un estudio de seis meses de duración sobre 496 pacientes con y sin obesidad que habían sido diagnosticados con asma.

"Hallamos que un tercio de los participantes que habían recibido el diagnóstico de asma de un médico no tenía evidencia de asma cuando se reducía la medicación y se evaluaba en ellos una serie de pruebas de síntomas, función pulmonar y desafío bronquial", indicaron los autores.

"Una interpretación obvia de esta observación es que el asma fue sobrediagnosticado en la comunidad. Como consecuencia, los diagnósticos errados y los cambios de diagnóstico contribuirían a aumentar la prevalencia de asma informada en los países desarrollados", agregó el equipo.

El asma puede confundirse con otras dolencias respiratorias, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC.

Los investigadores señalaron que los pacientes obesos son particularmente vulnerables a los errores de diagnóstico, dado que presentan síntomas similares a los del asma.

El equipo evaluó a 496 sujetos por asma y le pidió a aquellos sin signos evidentes de la condición que redujeran el uso de medicación.

A las personas de ese grupo que no mostraron un empeoramiento de los síntomas luego se les pidió que dejaran los fármacos.

El estudio reveló que el 32 por ciento de los obesos y el 29 por ciento de los pacientes sin obesidad que habían sido diagnosticados con asma no tenían la enfermedad.

"Los médicos deberían considerar la realización de pruebas objetivas que empleen la espirometría y, en caso de ser necesario, evaluar los bronquios para confirmar el asma en los pacientes con síntomas repiratorios", finalizó el equipo.