Miércoles, 19 de Noviembre de 2008

El PSOE se moviliza contra la santa de Bono

La dirección del Grupo Socialista asegura que no se colocará la placa de homenaje

LUIS CALVO / GONZALO LÓPEZ ALBA ·19/11/2008 - 07:30h

ÁNGEL NAVARRETE - José Antonio Alonso, portavoz del Grupo Socialista, conversa ayer con una de sus diputadas en el hemiciclo.

Ni revocación, ni apoyo. Hostigado por la polémica sobre el homenaje a sor Maravillas de Jesús, el PSOE ha optado por la alternativa que menos ruido produzca: simplemente “dejar morir” el asunto.

Tampoco tiene muchas opciones. Revocar la decisión resulta complicado por el equilibrio de mayorías. Apoyarla pondría en pie de guerra a la mayoría de sus diputados. Además, cualquier iniciativa contra la decisión se interpretaría como una desautorización a José Bono, algo que los socialistas quieren evitar a toda costa. El enfrentamiento daría alas al creciente descontento con el presidente del Congreso.

Aunque la dirección del Grupo Parlamentario Socialista había pedido a los diputados que más se han significado en contra de la decisión que no abonaran la controversia con nuevas declaraciones, no pudo evitar que el tema resurgiera ayer, durante la reunión que semanalmente celebra el plenario del grupo.

Profundo malestar

Las diputadas Carmeli Hermosín y Juana Serna reclamaron a la dirección que haga “todo lo posible” para que se dé marcha atrás. Sus intervenciones fueron acogidas con aplausos que son expresión del “profundo malestar” que existe en el grupo, según interpretaron la mayoría de los asistentes a la reunión consultados por este periódico.

El PP advierte de exigirá el cumplimiento de la «decisión firme» de la Mesa del Congreso

Fuera de la reunión, Juan Barranco se sumó a las críticas y tachó la decisión de “despropósito”. La andaluza Hermosín señaló que la colocación de esa placa no sería “respetuosa con la sede de la soberanía popular”, dado que sor Maravillas nada tuvo que ver con la actividad parlamentaria.

Serna, diputada alicantina, alegó la contradicción entre la decisión y el trabajo que el PSOE realiza en los ayuntamientos para tratar de retirar los símbolos de la dictadura franquista.

Después de una semana de polémica, la dirección del grupo da por hecho que el homenaje no se producirá. “Esa placa no será ni pequeña ni grande, simplemente no será”, se reafirmaban. Su portavoz, José Antonio Alonso, se mostró más relajado que en días anteriores y trasladó a los diputados que el asunto “está encauzado”, aunque sin concretar en qué forma.

La única manera de salvar la cara a Bono es que el asunto se olvide. Bastaría con no volver a discutir los detalles. El acuerdo de la Mesa no contiene ninguna referencia al texto de la placa ni a la fecha para su colocación.

PNV y CiU, que tienen la llave, se muestran reacios a cambiar su voto

La primera prueba a pasar será el martes que viene. Será cuando la Mesa estudie el recurso presentado el viernes pasado por IU, ICV y ERC. No parece que suponga un problema para el PSOE. Miembros de la Mesa del Congreso daban ayer poco recorrido al recurso por fallos formales. El texto apela a los artículos 31. 1 y 31. 2 del Reglamento, relativos a la calificación de iniciativas por la Mesa. “No es el caso, porque la Mesa no ha calificado nada”, explicaron. Los socialistas temen, sin embargo, que IU e ICV lleven el asunto al pleno a través de una proposición no de ley. La Cámara anularía la decisión, pero la discreción que busca el PSOE se convertiría en un ruido atronador que haría aflorar el malestar con Bono.

El PSOE, en minoría

Otra opción sería provocar una nueva decisión de la Mesa, en sentido contrario a la primera. Parece complicado. Ni CiU ni PNV estaban ayer por la labor de rectificar su voto sólo para salvar los muebles socialistas. Al PP le basta con el apoyo de uno de los dos grupos para lograr la mayoría de la Mesa. La votación contaría, además, con el morbo de comprobar si Bono se pliega a la disciplina de su grupo y vota contra su propia conciencia, o antepone ésta.

El conservador Jorge Fernández, promotor de la iniciativa, dejó claro ayer que reclamará, amparándose en la mayoría política de la Mesa, el cumplimiento de “una decisión firme “. Alega que no se trata de un reconocimiento sólo a la monja, sino a su “linaje”. Fueron presidentes del Congreso su padre, un tío paterno, un abuelo y un tío abuelo, y diputados otros miembros de su familia. Sor Maravillas fue la última de una familia que vivió en uno de los edificios que ahora aloja instalaciones del Congreso de los Diputados.

 

LAS MAYORÍAS JUEGAN EN CONTRA DEL PSOE

Nueve votos // La Mesa del Congreso se compone de nueve miembros: el presidente, José Bono; cuatro vicepresidentes y cuatro secretarios. La aritmética parlamentaria permitía al PSOE haberse hecho con cinco de los puestos y dejado al PP los otros cuatro.

El PP se cierra en banda // Los socialistas, sin embargo, optaron por fomentar la pluralidad en la Mesa y dar cabida a los dos siguientes grupos en número de diputados. Para ello recurrió al PP. Trató de que cada uno cediera uno de sus puestos de forma que las mayorías no se trastocasen. El PP se negó en redondo.

Minoría sobrevenida // El rechazo del PP obligó al PSOE a elegir entre promover la pluralidad o la seguridad en las votaciones. Prefirió dejar dos de los asientos a PNV y CiU. El PP conservó sus cuatro plazas. La maniobra provoca la minoría del PSOE en el órgano de gobierno del Congreso de los Diputados. Los socialistas necesitan para contrarrestar los votos conservadores el apoyo de CiU y del PNV.

Una historia que se repite // No es la primera vez que el PSOE pierde en la Mesa desde que gobierna. La pasada legislatura, en la que también cedió dos puestos de la Mesa, el PP consiguió ponerle en problemas en varias ocasiones. Pero sólo en dos de ellas, los socialistas no fueron capaces de lograr el apoyo de CiU y perdieron las votaciones.

 

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