Lunes, 17 de Noviembre de 2008

Condenado el alcalde de Llucmajor a tres años de prisión por malversación

Lluc Tomas ha dimitido como máximo responsable del consistorio y ha pedido su baja temporal del Partido Popular

AGENCIAS ·17/11/2008 - 20:58h

EFE - El alcalde del municipio mallorquin de Llucmajor, Lluc Tomás en la audiencia provincial de Palma de Mallorca momentos antes de comenzar el juicio por el "caso Rabasco" en julio.

La Audiencia Provincial de Baleares ha condenado a tres años de prisión y a ocho de inhabilitación para cargo público al alcalde del Llucmajor, el popular Lluc Tomas Munar, a quien considera autor de un delito de malversación de caudales públicos.

La condena hace referencia al caso de contrataciones irregulares para fiestas y actos del consistorio a cuatro empresas de las que era apoderado legal el entonces concejal Joaquín Rabasco y de las que era propietaria su compañera sentimental, María del Amor Aldao. 

La sentencia condena a Rabasco, por dos delitos -malversación y alzamiento de bienes-, a cuatro y dos años de prisión y a ocho de inhabilitación, y a su compañera a dos años de prisión y seis de inhabilitación por malversación, y a otro de un año de prisión por alzamiento de bienes, además de sendas multas económicas. La sentencia obliga también al alcalde y a los otros dos condenados a pagar entre los tres un total de 681.450,7 euros, más intereses, al Ayuntamiento de Llucmajor.

Dimisión y petición de baja del PP

Pocas horas después de conocer la sentencia, Lluc Tomàs ha anunciado su dimisión del cargo y ha pedido su baja del PP. El PP de Llucmajor ha informado en un comunicado de que Tomàs, "una vez conocida la sentencia" ha anunciado a la junta local de la formación "su decisión de dimitir de su cargo como máximo mandatario municipal, y de darse de baja, temporalmente y para no perjudicar a su grupo político, como afiliado".

En la nota, la junta local precisa que, ante "la sorprendente y desproporcionada sentencia dada a conocer hoy, pone a disposición de Lluc Tomàs todo su apoyo y reitera su convicción en la inocencia del alcalde".

El PP expresa en el comunicado "su total convencimiento en la inocencia de Lluc Tomàs, y agradecen su gesto de hombre del Partido Popular, que decide causar baja temporal para no dañar la imagen de su grupo político mientras dure su legítima defensa".

"Al mismo tiempo -agrega el comunicado-, la Junta Local y el Partido Popular de las Islas Baleares se ponen a su total disposición para que la verdad prevalezca por fin, a través del recurso de casación que se presenta ante el Tribunal Supremo". Tomàs, de acuerdo con la nota, hará efectiva mañana su dimisión como alcalde y formalizará su petición de baja voluntaria en la sede regional del PP.

Rabasco se aprovechó de su cargo público

En la sentencia, la Audiencia afirma que está probado que entre los años 2000 y 2003 el alcalde Tomás no disponía de mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Llucmajor, por lo que llegó a un acuerdo con la Agrupación Social Independiente (ASI), cuyo presidente y concejal era Rabasco, para establecer un "plan de gobernabilidad municipal cuyo contenido exacto se desconoce", según la sentencia.

Con la incorporación de Rabasco al Ayuntamiento, éste y su compañera sentimental y secretaria en ASI montaron "un entramado" de cuatro empresas (Majo Esport; Retsar Music, S.L; Tenedi Ambiente S.L.; Rodena Swin, S.L.).

Según la sentencia, el entramado se creó "con la finalidad de aprovecharse de su condición de concejal y de la influencia necesaria de su agrupación para, de este modo, contratar ventajosamente con el Ayuntamiento de Llucmajor con beneficio propio y perjuicio de aquel".

Facturas de actos ficticios

En conjunto, las cuatro empresas facturaron al Ayuntamiento un total de 1.005.685,62 de euros por diversas fiestas y festejos en la playa del Arenal, algunos de los cuales no llegó a celebrarse o para los que casi siempre se contrataba a "amigos del concejal", como los artistas "Los Brunos" y "Bruno y Lino".

"Para dicha finalidad -agrega la sentencia- contaban con la colaboración necesaria e imprescindible de Lluc Tomás Munar (...). La cooperación necesaria de éste la obtenían merced a la influencia y capacidad de presión política del concejal".

Para los pagos a las empresas vinculadas a Rabasco y su compañera, precisa el texto, el alcalde hacía en ocasiones caso omiso de las advertencias de los técnicos municipales o les daba trámite por la vía de urgencia y en el último momento en plenos municipales.

La sentencia precisa que Tomás conocía perfectamente la relación empresarial de Rabasco con las cuatro empresas, alguna de ellas con domicilio en la sede de ASI, que además conseguían las adjudicaciones de los contratos directamente del Ayuntamiento, sin concurso y desde la concejalía de la que era responsable el concejal.