Lunes, 17 de Noviembre de 2008

Vivir más tiempo, pero bien

Aunque la esperanza de vida es similar en la Europa de los 25, hay diferencia en los años que se viven con salud. España es el octavo país en la clasificación de hombres y el 11º en la de mujeres

AINHOA IRIBERRI ·17/11/2008 - 00:30h

Un grupo de personas mayores hace deporte en un gimnasio. JUPITER

¿Es más importante la cantidad o la calidad? La esperanza de vida del continente europeo es una de las más altas del mundo, y es además uniforme en la mayoría de los países. Sin embargo, la radiografía cambia cuando el parámetro que se mide es la calidad de esa vida o, lo que es lo mismo, la salud de los que sobreviven a una determinada edad.

Un estudio publicado hoy en The Lancet analiza la esperanza de vida a partir de los 50 años en la Europa de los 25 (por el número de países que formaba la Unión Europea hasta el 1 de enero de 2007) y estudia, también, un parámetro denominado años de vida saludable (HLY, por sus siglas en inglés). Este indicador, el primero desarrollado exclusivamente por la UE, incluye información sobre discapacidad y mide los años que vive una persona sin necesitar ayuda para realizar sus actividades cotidianas.

"No hay muchos trabajos en Europa comparando la esperanza de vida"

Según el profesor de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona Joan Benach, lo más destacable de este trabajo es que existen "amplias desigualdades", así como su originalidad, ya que "no hay muchos trabajos en Europa comparando la esperanza de vida".

Una de las principales conclusiones del estudio, dirigido por la profesora de Ciencias de la Salud de la Universidad de Leicester (Reino Unido), Carol Jagger, es que la diferencia en esperanza de vida entre los 25 países es mucho menor que la diferencia entre años de vida saludable. Así, los hombres europeos que más tiempo viven, los italianos, lo hacen 9,1 años más que los menos longevos, los letones. En el caso de las mujeres, las francesas (las que tienen mayor esperanza de vida) viven de media 6,1 años más que las letonas, de nuevo en el último puesto de longevidad.

Sin embargo, los daneses, que son los que cumplen más años con buena salud, viven 14,5 más HLY que los estonios, los que gozan de menos tiempo sin requerir ayuda. Las danesas viven mejor 13,7 años más que las estonias, las que peor puesto ocupan en cuanto a número de años saludables.

En general, los datos europeos son buenos. La media de esperanza de vida de los habitantes de los 25 países ascendía a 78,6 años en hombres y 83,5 en mujeres. Pero ¿hasta qué edad viven los europeos sin requerir ayuda para sus tareas cotidianas? Un hombre viviría así hasta los 67,3 años y una mujer lo haría hasta los 68,1.

Datos españoles

Los hombres y mujeres españoles se sitúan en el octavo y undécimo puesto, respectivamente, en la combinación de esperanza de vida y HLY.

Según los datos del trabajo, un español vive una media de 79,48 años, mientras que la mujer vive 85,02 años de promedio, siendo la tercera más longeva de Europa. Ahora bien, el hombre sólo goza de una salud excelente (que le permite la independencia) hasta los 69,16 años, y la española hasta los 68,62.

Los datos ponen de manifiesto una importante diferencia entre los países de la Europa de los 15 (los que conformaban la UE hasta 2004) y los siguientes 10 que se incorporaron. Los habitantes de los primeros gozan de más años de vida saludable que los de los últimos.

Los investigadores, que estudiaron ciertas variables de cada país –desde el PIB hasta el gasto en salud de los mayores de 65 años–, concluyeron que algunos factores influyen en una menor cantidad de HLY, sobre todo en los varones. Así, los países con mayores tasas de desempleo en los hombres  de entre 55 y 64 años puntuaban peor en este parámetro, como también lo hacían los que tenían peores niveles educativos. Según los autores del trabajo, la UE debe preocuparse, a raíz de estos resultados, no sólo de que aumente la esperanza de vida sino, también, la calidad de ésta.

 

La salud en la vejez, un dato importante

Incrementar la esperanza de vida no implica, ni mucho menos, contar con una población más sana.

Una tasa elevada de población envejecida con mala salud tiene importantes implicaciones, ya que se requiere una previsión de fondos para facilitar su cuidado y tratamiento médico.

Una tasa elevada de mayores con buena salud también influirá en la economía de un país, ya que habrá que tener más dinero para pagar las pensiones. En algunos países europeos se está debatiendo retrasar la edad de jubilación, establecida en 65 años en la mayoría de los países de la Unión Europea.