Viernes, 14 de Noviembre de 2008

Montilla y Duran acuerdan dar una respuesta unitaria al fallo del Estatut

Las dos formaciones sitúan su encuentro "dentro de la normalidad política"

PAU CORTINA ·14/11/2008 - 20:02h

El presidente de la Generalitat José Montilla visita ló sede de Unio Democràtica de Catalunya, junto a Duran i Lleida

El PSC y Unió Democrática nunca estuvieron tan cerca. Tras la reunión mantenida este viernes por las cúpulas de las dos formaciones, a la que asistieron el president de la Generalitat, José Montilla, y el de la formación socialcrisitana, Josep A. Duran i Lleida, sus portavoces dibujaron un escenario de sintonía sin precedentes que podría dar lugar a nuevas alianzas y que inquieta tanto a Artur Mas y CDC como a los socios de Govern de los socialistas. Ejemplo de esta cercanía es el acuerdo sobre la necesidad de una “respuesta unitaria” ante una eventual sentencia contraria del TC al Estatut.

El portavoz del PSC, Miquel Iceta, suscribió “el espíritu de la resolución” aprobada en el congreso de Unió en caso de que el Constitucional tumbe el texto. Al margen de afirmar “la convicción de la plena constitucionalidad del Estatut”, el redactado congresual predicaba la necesidad de estudiar la sentencia cuando salga, y no antes, para dar una respuesta de consenso desde las fuerzas catalanas.

Iceta, y más tarde el secretario general de Unió, Josep Maria Pelegrí, dejaron claro que ninguna de las dos formaciones va a tomar una decisión unilateral al respecto, y que debe ser el president quien convoque una reunión con todos los partidos para consensuar la reacción. Preguntado por la posición combatiba de Convergència al respecto, Pelegrí sentenció que Unió “no puede imponer su propuesta” y que los partidos de la federación “deben tomar su decisión” con autonomía. 

Expectación ante la reunión

El objeto de la reunión de este viernes no estaba exento de suspicacias  después de las reiteradas manifestaciones de Duran a favor de un futuro sociovergente en Catalunya. Si embargo, en la comparecencia ante los medios, los portavoces zanjaron cualquier duda al afirmar que no habían hablado de alianzas y que el motivo del encuentro era intercambiar puntos de vista sobre la actualidad política, económica y social.

Ensalzaron  respectivamente la larga trayectoria democrática del otro y expresaron el deseo  que el diálogo y la moderación se normalicen y dominen la política catalana.