Viernes, 14 de Noviembre de 2008

ENFOQUE-Chile busca acabar con bacterias y hongos usando cobre

Reuters ·14/11/2008 - 15:00h

Por Manuel Farías

¿Toallas de cobre? ¿Fundas para almohadas fabricadas con el metal? Lo que parece una fantasía son apenas algunos de los nuevos usos de cobre en Chile, tras estudios que demuestran que posee un gran poder bactericida.

Usado desde antiguas civilizaciones y ampliamente extendido en la actualidad como conductor de electricidad y en cañerías, el cobre podría seguir aportando sus "nuevas" características en industrias tan distintas como la salmonicultura, la ropa, el aire acondicionado, el transporte público y la salud.

"Todos los medios de transporte público, en el cual las oportunidades de contagio existen porque hay una aglomeración tan grande de gente, es un mercado potencial para la aplicación de esta superficie de cobre", dijo a Reuters Jürgen Leibbrandt, gerente corporativo de Desarrollo de Mercados de la corporación estatal Codelco.

En la ropa "hay otra veta (...) y esa tiene muy buenas cualidades antihongos", agregó el ejecutivo de Codelco, la mayor firma productora de cobre en el mundo.

Ya se comercializan calcetines, toallas, fundas para almohadas, ropa interior y otros productos, en los que se impregnan partículas de óxido de cobre en las fibras, que combaten hongos e incluso el acné.

El cobre, del que Chile es el mayor productor mundial, incluso podría dar un salto mayor al unirlo con otra gran industria exportadora local: la salmonicultura.

"Juntar estas dos industrias en encontrar una solución económicamente atractiva es muy motivador", aseguró Leibbrandt.

Chile es el segundo mayor productor mundial de salmones, detrás de Noruega, aunque su industria ha debido lidiar con los costos que significan las infecciones y enfermedades de los peces y sus tratamientos.

Para eso, la industria salmonera comenzó a utilizar una especie de esponjas de cobre que sirven para purificar las aguas, eliminando bacterias, virus y hongos, algo que podría disminuir el uso de antibióticos, algo que le resta atractivo en algunos mercados.

"Eso significa un ahorro inmenso. Ellos frente a los problemas de salud que tienen, como bacterias y hongos que atacan a los peces, tienen que usar cantidades de antibióticos y bactericidas. Con esto simplemente se pone y se instala una barrera sanitaria", aseguró a Reuters Joaquín Ruiz, empresario que desarrolló la técnica denominada Metal Foam.

Ruiz agregó que trabaja con dos importantes firmas del sector que ya han reducido drásticamente la mortalidad de alevines, crías de ciertos peces de agua dulce.

La tasa habría pasado desde más de un 80 por ciento de muertes a cerca de un 8 por ciento, al tratar las ovas primero y luego cuando los peces se alimentan.

"El cambio fue muy grande. En sólo una piscicultura este cambio significó en lo que va de este año una mayor producción del orden de 10 millones de alevines, en una sola planta, con un ahorro enorme", agregó Ruiz.

Codelco incluso ya realiza estudios sobre el uso de jaulas de cobre para la cría de salmones, debido a sus propiedades para evitar la adherencia y crecimiento de microorganismos y flora y fauna marina en general.

CAMAS DE COBRE

El cobre también podría reducir costosos tratamientos cuando ocurren casos de infecciones dentro de los hospitales.

En Chile se realizan pruebas en hospitales de Codelco en que el cobre actúa matando bacterias, incluido el MRSA, una variante del estafilococo dorado que es inmune incluso al tratamiento con el antibiótico denominado metacilina.

"El cobre mata extremadamente rápido. Un 99 por ciento de cobre (en una superficie) mata 10 millones de microorganismos MRSA en 90 minutos. Eso es espectacular", dijo a Reuters el doctor Michael Schmidt, de la Universidad Médica de Carolina del Sur.

"Esperamos descongestionar la activa carretera de infecciones, reduciendo la concentración de bacterias. A través del uso del cobre, esperamos cortar la cantidad de bacterias o virus a un nivel donde el paciente no sea atacado", agregó Schmidt, quien trabaja con Codelco en el proyecto del cobre bactericida.

Las infecciones intrahospitalarias cuestan actualmente unos 30.000 millones de dólares en Estados Unidos, según Schmidt, mientras que en el Ministerio de Salud chileno afirman que cerca de un 5 por ciento de los pacientes a nivel mundial sufren de ellas.