Jueves, 13 de Noviembre de 2008

Casi todo vale para restablecer la confianza

JESÚS MARAÑA ·13/11/2008 - 23:21h

Continúa el goteo de medidas de ayuda para reactivar la economía, a un ritmo paralelo o incluso más acelerado que el de otros países vecinos. Pedro Solbes se ha tragado ya unas cuantas veces el anuncio solemne que hizo cuando le tocó soltar los 400 euros a los contribuyentes: “No hay margen para más ayudas”. Pues sí lo hay, puesto que desde entonces el Gobierno ha comprometido fondos multimillonarios destinados a la banca, a los hipotecados, a los autónomos y ahora a las pequeñas y medianas empresas, las que sostienen el 80% del empleo en España. Y llegarán más medidas, para el sector del automóvil y para industrias al borde del cierre. No queda otra. Cambiar de modelo económico con las finanzas paralizadas no es fácil ni barato ni rápido.

Hay margen porque la mayor parte del coste de esas ayudas va a deuda pública, y el endeudamiento de España (36,8% del PIB) está aún muy lejos del 60% que permite la UE y del que soportan la mayoría de sus miembros.

Pero nadie sabe cuántos planes de rescate harán falta para devolver a la economía el ingrediente imprescindible que alimenta el crecimiento: la confianza. Los bancos no se fían entre ellos para prestarse dinero. ¿Se atreverán a compartir con el Instituto de Crédito Oficial el riesgo de conceder a partir del 1 de enero préstamos a empresas en dificultades? La economía contra el refranero: donde no hay confianza da asco.