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Jueves, 15 de Noviembre de 2007

El Gobierno condiciona las negociaciones al fin de la huelga, que sigue mañana

EFE ·15/11/2007 - 09:33h

EFE - Una mujer espera en un tren en la estación del Norte en París, Francia.

El Gobierno francés condicionó la apertura de las negociaciones consensuadas con los sindicatos al fin del paro, que mañana causará problemas a millones de usuarios del transporte público por tercer día consecutivo por decisión de unos huelguistas que tienen bajo presión a sus dirigentes.

El ministro de Trabajo, Xavier Bertrand, subrayó que "la pelota está en el tejado de las organizaciones sindicales, y el objetivo ahora es la salida de la huelga y la entrada en negociaciones en las empresas".

Bertrand, que instó a los responsables sindicales a desconvocar la huelga, advirtió de que esas conversaciones no empezarán mientras no vuelvan a circular normalmente los trenes en todo el país, así como los metros, los autobuses y los tranvías en la región de París, cuya ausencia provocó hoy caos y malestar en los viajeros.

Los sindicatos de la compañía ferroviaria SNCF respondieron con un desafío al pedir a las asambleas generales que deben celebrarse mañana que hagan huelga también elsábado.

Las centrales, además, instaron a Bertrand a que mañana mismo se celebre una primera reunión, con participación de las empresas, para "fijar el marco de las próximas negociaciones, para indicar el método y precisar el calendario".

Lo cierto es que la reacción sindical tiene que ver con el descontento de una parte de las bases, que en decenas de asambleas generales en los principales centros de trabajo de la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF) habían votado desde esta mañana en favor de continuar mañana con una tercera jornada de paro.

En el caso de la entidad del transporte metropolitano de París RATP, los principales sindicatos pidieron a los trabajadores continuar igualmente mañana con el paro, que desde su inicio tenía carácter indefinido.

El primer ministro, François Fillon, pidió "responsabilidad" y "el fin de la huelga", tras recordar que "cada cual ha hecho un paso hacia el otro y, por tanto, ahora la negociación tiene que comenzar".

Fillon reiteró que es "indiscutible" el eje de la reforma, es decir, alargar de los 37,5 años actuales a 40 años el periodo de cotización que da derecho a una pensión completa en los regímenes especiales para equipararlos al resto de los trabajadores, y subrayó que eso lo apoya "una inmensa mayoría de los franceses".

Para mañana, tanto la SNCF como la RATP auguran que habrá una "mejora" en los servicios para sus usuarios, a la vista de la disminución del número de huelguistas: un 42,8% en la SNCF según la dirección y un 46% según la CGT, frente al 61,5% la víspera, y un 27,2% en la RATP, comparado con un 44% el miércoles.

En cualquier caso, la protesta tuvo una vez más muy fuertes repercusiones en los usuarios del tren y del transporte urbano de París, donde muchos usuarios estaban exasperados y el tráfico rodado fue mucho más intenso que un día habitual, con decenas de kilómetros de retenciones por la mañana y por la tarde.

El seguimiento fue todavía muy inferior en los grupos energéticos EDF y GDF, con un 4,4% y un 4,2% según las cifras de la dirección, que contrastan con el 36,7% y el 37,4% del miércoles.

Pero pese a todo, en la RATP sólo funcionarán uno de cada cinco metros y una proporción similar de autobuses y muy pocos trenes de cercanías.

En cuanto a la SNCF, la dirección tiene programados 250 trenes de alta velocidad de los 700 de un día normal (hoy habían sido 150 y el miércoles únicamente 90), así como 1.000 convoyes regionales y 2.300 autobuses.

Los trenes Elipsos que conectan París con Barcelona y Madrid (así como los del sentido inverso) seguirán sin funcionar en la noche del jueves al viernes y en la del viernes al sábado.