Jueves, 13 de Noviembre de 2008

La novela 'América' de Kafka se convierte en cómic

La mejor novela de aventuras del escritor checo cambia de formato gracias a los franceses Robert Cara y Daniel Casanave

PAULA CORROTO ·13/11/2008 - 08:00h

PAULA CORROTO - El jovencito Karl Rossmann en Nueva York.

Franz Kafka (Praga, 1883) fue un visionario. Jamás estuvo en EE UU, pero supo imaginarlos. En 1912 empezó a escribir América la dejó inacaba en 1914e_SEnD. Se trata de una novela de iniciación donde un joven de 16 años, Karl Rossman la primera K desembarca en la ciudad de Nueva York ante la mirada de una estatua libertad que blande una espada en vez de una antorcha. País de las oportunides, sí, pero también del sálvese quien pueda del capitalismo incipiente.

Esta imagen kafkiana de EE UU es la que han buscado transmitir los franceses Robert Cara y Daniel Casanave en la adaptación al cómic que han realizado de la novela y que acaba de ser publicada en español por La Cúpula. De ahí que hayan remarcado "unos decorados que dan la sensación al lector de estar ante algo que le resulta familiar, pero que al mismo tiempo le desorientan", afirma Cara, autor de los textos.

El absurdo, el extrañamiento en el que se ven envueltos muchas veces los personajes de Kafka no fue un obstáculo para los autores. "Sabíamos que era muy difícil, sin embargo, cada situación traducía un ambiente ajeno, ambiguo, que fue conservado y acentuado en el cómic", analiza Cara.

El filón del novato

También fue fundamental su consideración de América como la mejor novela de aventuras del escritor. "Contiene una trama muy rica con espacios diferentes. Tenemos a un personaje que acaba de descubrir un país desconocido y un mundo ajeno a las relaciones humanas, en particular hacia las mujeres, y esta es una particularidad muy interesante", añade Cara. Un ingenuo, novato en artes amatorias, que se enfrenta a mujeres y hombres sin escrúpulos. Un filón.

El tratamiento gráfico parte de la estética teatral del siglo XIX, ya que Daniel Casanave inédito hasta ahora en España es un apasionado del teatro y trabajó durante muchos años en una compañía. Por eso ésta tampoco es su primera adaptación de un clásico. Y espera que no sea la última. Ya tiene en mente textos de Flaubert, Perutz y Gracq.