Miércoles, 12 de Noviembre de 2008

La última tortuga Pinta de Galápagos no consigue ser padre

El "Solitario George", de noventa años y unos cien kilos de peso, lleva el último tercio de su vida buscando descendencia para evitar la desaparición de su especie

REUTERS ·12/11/2008 - 17:54h

GUILLERMO GRANJA/REUTERS - El "solitario Georges" en el parque nacional de Galápagos en abril de 2007.

Los problemas de fertilidad de George, el último ejemplar de tortuga Pinta de Galápagos, han hecho saltar las alarmas en la comunidad científica, que teme la extinción de su especie.

La última tortuga gigante del planeta habita en las paradisíacas islas Galápagos ,en Ecuador, y está perdiendo las esperanzas de convertirse en padre por problemas de fertilidad, lo que ha despertado la preocupación de los científicos.

El "Solitario George", de 90 años y unos 100 kilos de peso, lleva 36 años buscando descendencia para evitar la extinción de su especie, pero al parecer esa posibilidad se está alejando por causas aún no determinadas.

Los huevos desovados en julio por una de las dos compañeras de otra especie de George estarían presentando síntomas de infertilidad al perder rápidamente peso, pese a los cuidados especiales de los biólogos, lo que hace suponer que las probabilidades para su eclosión sean nulas.

"Esto es muy complicado. Dejaremos los huevos en las incubadoras mientras buscamos respuestas", dijo el martes Washington Tapia, científico del Parque Nacional Galápagos.

Sin embargo, existe un 20% de que los huevos desovados por su otra compañera tengan posibilidades de eclosionar en la fecha prevista, evitando que la esperanza muera definitivamente.

En cautiverio, el éxito de eclosión es de aproximadamente un 85%, mayor que en estado natural.

La posibilidad de que George puede tener descendencia ha generado curiosidad entre los turistas que visitan frecuentemente las islas, a unos 1.000 kilómetros del territorio continental, y el interés de la comunidad científica internacional.