Martes, 11 de Noviembre de 2008

Hacienda perdonará la sanción por los 'olvidos' en el IRPF

El nuevo Plan de Prevención del Fraude impulsa la colaboración para reducir la litigiosidad

A. ESTRADA / P. GONZÁLEZ ·11/11/2008 - 22:31h

Carlos Ocaña, secretario de Estado de Hacienda, y Luis Pedroche, director de la AEAT. EFE

Nuevo plan, nueva etapa. La Agencia Tributaria (AEAT) pretende dar un paso más en la línea de prevención del fraude que se inició en 2005 con el Plan de Prevención del Fraude Fiscal e impulsar la colaboración con el contribuyente que permita reducir el nivel de litigiosidad
actual.

Por eso, en la revisión del Plan de Prevención del Fraude –que se aplicará en 2009– se incluyen dos innovadoras líneas de actuación. Por un lado, habrá comprensión con el contribuyente que presente su declaración de Renta mediante la confirmación del borrador de Renta y olvide incluir algún ingreso –no importante– que no apareciera en el borrador. Si después, Hacienda descubre esa renta no declarada le presentará una propuesta de liquidación que no llevará sanción.

Experiencia piloto

El sistema ya se ha probado mediante una experiencia piloto en la que las propuestas de liquidación a los declarantes se realizaban por teléfono, porque otro de los objetivos es intentar agilizar y eliminar trámites en la relación con los contribuyentes.

Lo que se pretende es dar una solución a los pequeños olvidos de los contribuyentes que de buena fe han confirmado el borrador del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) dando por válido y completo lo que les había enviado la Agencia Tributaria. En cualquier caso, la regularización se produciría y el declarante pagaría lo que le correspondiera por la renta que no incluyó en el borrador, pero sin ser sancionado por ello.

En la actualidad, los Tribunales Económico Administrativos tienen más de 140.000 reclamaciones por actos administrativos. Aunque en porcentaje sobre el total de actos administrativos realizados es inferior al 3%, en cifras absolutas es muy alto. La colaboración Hacienda-contribuyente podría reducirlo.

Por otra parte, la revisión del Plan de Prevención del Fraude implantará una nueva forma de relacionarse con las grandes empresas y los despachos profesionales de abogados y asesores fiscales. La Agencia Tributaria tiene intención de comunicarles con carácter previo los criterios que va a aplicar, de forma que, si deciden seguir otra interpretación, lo hagan sabiendo que se encontrarán con una liquidación por parte de Hacienda.

Alguna experiencia en esta dirección se ha realizado ya este año. La Agencia ha remitido a asesores y profesionales este ejercicio sendos documentos en los que explica cómo actuará en las comprobaciones de las llamadas operaciones vinculadas (las compraventas realizadas entre empresas del mismo grupo) y las operaciones de reestructuración empresarial. Con el nuevo plan antifraude se trata de institucionalizar y regular estas comunicaciones, sobre todo cuando se traten cuestiones concretas de empresas.

Foro de discusión

Además, se creará un Foro de discusión de temas tributarios entre la administración y las grandes empresas. Al tiempo que se analizan las cuestiones polémicas, serviría para inducir a las empresas a incluir dentro de la responsabilidad social corporativa el compromiso de buen cumplimiento fiscal.

El plan antifraude, además, dedicará un capítulo especial a la persecución de la economía sumergida y el dinero negro, y otro a la cooperación internacional y el control de los paraísos fiscales.

Los incentivos a planes de pensiones se estudiarán

El Ministerio de Economía y Hacienda admite la posibilidad de revisar la fiscalidad de los planes de pensiones después de la crisis. El director general de Tributos, Jesús Gascón, en unas jornadas sobre la previsión social, se mostró dispuesto a analizar fórmulas para reformar los incentivos fiscales a estos instrumentos de previsión social “cuando la situación económica nos dé un respiro y los ingresos por tributos permitan alguna alegría o, al menos, no estén tan tristes”.

La reforma fiscal de 2007 varió sustancialmente el régimen fiscal de los planes, sobre todo para los mayores de 50 años y en el cobro del plan en forma de capital (en un pago único). Antes, el pago único el 40% del capital estaba exento de tributar. Además, con la regulación anterior, se podían aumentar las deducciones en el IRPF en 2.500 euros por cada año en que se superaban los 52 años, de modo que podían llegar a rebajarse del impuesto hasta 24.000 euros por aportaciones al plan de pensiones. Tras la reforma se limitó la deducción a 12.000 euros a partir de los 50 años (los menores de esa edad se reducen 10.000 euros). Las entidades que gestionan estos instrumentos aseguran que esta modificación ha supuesto una reducción en las aportaciones a los planes. El director de Tributos admitió que habría que estudiar si los incentivos han cumplido
su finalidad.

1.400 millones ingresados por regularizaciones fiscales

Si un contribuyente ha dejado de pagar sus impuestos y siente el aliento de Hacienda en la nuca, tiene la posibilidad de regularizar su situación antes de que actúe la Inspección fiscal. Son las llamadas declaraciones extemporáneas voluntarias, esto es, realizadas fuera de su plazo legal sin que haya habido un requerimiento de la Administración. La presión de la Agencia Tributaria sobre el fraude ha provocado un apreciable aumento de estos procesos de regularización voluntaria.

Hasta el pasado septiembre, el fisco ingresó alrededor de 1.400 millones de euros de declaraciones extemporáneas. Es una cantidad similar a la recibida por este concepto en todo 2007 (1.480 millones). Hacienda tiene comprobado que cuando realiza una operación sonada, muchos contribuyentes se apresuran a poner al día sus impuestos. Está ocurriendo así con las investigaciones en torno a la utilización de billetes de 500 euros y el fraude en el sector inmobiliario.

Con la regularización, el contribuyente no sólo paga deuda que tiene con Hacienda, sino que tiene que abonar también un recargo del 5%, 10% ó 15%, si la declaración se presenta en los 3, 6 y 12 meses siguientes al término del plazo establecido. Si, además de presentar la declaración, ingresa lo que debe, tiene una rebaja del 25% en el recargo.