Martes, 11 de Noviembre de 2008

Un programa de mentores reduce la violencia entre adolescentes

Reuters ·11/11/2008 - 17:26h

Un programa de mentores para niños y adolescentes urbanos lesionados en peleas entre pares permitiría que algunos abandonen ese ciclo de violencia, sugirió un nuevo estudio.

En la revista Pediatrics, los autores afirmaron que un programa en el que cada niño trabaja con un mentor reduce la agresividad y la violación de normas.

El programa se implementó en dos salas de urgencia de la ciudad de Washington, en la zona de Baltimore, y se concentró en niños y adolescentes lesionados durante una pelea entre pares.

El equipo dividió al azar a 166 familias con niños y adolescentes de entre 10 y 15 años lesionados durante una pelea en dos grupos: en uno, cada niño trabajó con un mentor de una organización comunitaria y en el otro, las familias recibieron información de fuentes comunitarias para ayudar a sus hijos a resolver conflictos.

A los seis meses, los niños que habían participado en el programa de mentores eran menos agresivos y habían participado en menos de un tercio de las peleas, comparado con el grupo de control.

"Existe un círculo de violencia alimentado por sentimientos de temor y venganza", declaró la autora principal del estudio, la doctora Tina L. Cheng, a través de un comunicado de la Johns Hopkins University, en Baltimore.

"Cuando un joven llega a la sala de urgencias con lesiones por una riña, tenemos una ventana de oportunidad de oro para intervenir e interrumpir ese círculo y nuestros resultados sugieren que comunicar a los adolescentes con mentores que les pueden enseñar a solucionar problemas reduciría el riesgo de que participen en nuevos hechos de violencia", dijo Cheng.

Los mentores en el programa estaban entrenados para ayudar a los niños a aprender formas no violentas de manejar los problemas entre pares. A los padres se les ofreció la consulta a domicilio con un educador para asesorarlos sobre cómo ayudar a sus hijos a evitar la violencia.

El estudio, según el equipo, sugiere que las salas de urgencia o ER pueden ser el sitio ideal para comunicar a las familias con la ayuda necesaria.

Hace doce años, la Academia Estadounidense de Pediatría recomendó utilizar esas intervenciones en las salas de urgencia, pero desde entonces se han hecho pocos estudios sobre qué programas son los más efectivos.

"Contamos con protocolos claros sobre cómo tratar a jóvenes que intentaron suicidarse o a víctimas de abuso infantil, pero cuando se trata de jóvenes lesionados en peleas con pares tendemos a preguntar menos, tratarlos y darles el alta", indicó Cheng.

"Nuestro estudio sugiere que podríamos hacer algo que marque la diferencia, como indagar mejor sobre el incidente y derivar rápidamente al paciente a programas de mentores o consejería", añadió la autora.

FUENTE: Pediatrics, noviembre del 2008