Lunes, 10 de Noviembre de 2008

Ejercicio mejoraría el estado físico de pacientes con demencia

Reuters ·10/11/2008 - 18:51h

El ejercicio organizado diseñado para aumentar la fuerza, la flexibilidad, la movilidad y la coordinación mejoraría el funcionamiento físico general de los pacientes que padecen enfermedad de Alzheimer y están en hogares de cuidado, informaron investigadores.

Los pacientes con Alzheimer físicamente deteriorados son menos proclives a poder realizar actividades cotidianas, lo cual, a veces, afecta su calidad de vida.

Más allá de los beneficios físicos bien conocidos del ejercicio, el profesor Alejandro Lucía y sus colegas de España hallaron que poca investigación se había centrado en el entrenamiento físico de los pacientes con enfermedad de Alzheimer.

Para evaluarlo, Lucía, de la Universidad Europea de Madrid, y sus colaboradores compararon los resultados de 16 pacientes con Alzheimer que fueron asignados al azar para recibir tratamiento normal, sin ejercicios programados, o un plan de actividad de 12 semanas de duración como parte de su atención.

Cada grupo estuvo integrado por cinco mujeres y tres hombres con capacidades funcionales similares al comienzo del estudio.

El promedio de edad de los participantes era de 73 años en la cohorte de atención normal y de 76 años en el grupo de ejercicio programado, señaló el equipo en International Journal of Sports Medicine.

Las sesiones de ejercicio, tres veces por semana, incluyeron 75 minutos de calentamiento y estiramiento, caminata interna, actividades de movilidad articular, entrenamiento de resistencia y ejercicios de coordinación.

El equipo de Lucía informó que el grupo de ejercicio mostró mejoras significativas en las mediciones de fuerza corporal y flexibilidad, agilidad y balance, habilidad para caminar y resistencia.

Los participantes que ejercitaron según el programa de entrenamiento mostraron una mejor capacidad para realizar actividades diarias de manera independiente, como levantarse de una silla, ir de la silla a la cama o vestirse.

En cambio, el grupo con atención habitual no presentó cambios en un período de 12 semanas.

Estos hallazgos demuestran que los programas de ejercicio "son suficientes para inducir mejoras significativas en el desempeño funcional e independencia de los pacientes", señalaron los investigadores.

La adherencia al programa de entrenamiento fue casi del 100 por ciento, añadió el equipo.

Si bien se necesita más evidencia sobre la eficacia, a partir de estudios en poblaciones más amplias, Lucía y sus colegas sugirieron que los programas podrían incluirse en todos los hogares de cuidado de pacientes con enfermedad de Alzheimer.

FUENTE: International Journal of Sports Medicine, octubre del 2008