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Jueves, 15 de Noviembre de 2007

Bhutto dice que no habrá elecciones limpias bajo la supervisión de Musharraf

EFE ·15/11/2007 - 06:39h

EFE - Estudiantes de la Universidad de Punjab gritan lemas en apoyo al líder del partido opositor, Teehrik-e-Insaf y el ex jugador de crícket Imran Khan, que ayer fue detenido por las autoridades paquistaníes.

La líder opositora paquistaní Benazir Bhutto aseguró a Efe, a pocas horas de que se disuelva la actual Asamblea Nacional y se forme un Gobierno interino, que no habrá elecciones "limpias" bajo la supervisión del general Pervez Musharraf, a quien ha acusado de haber "traicionado a todos".

En una entrevista en la casa de Lahore (este) en la que permanece bajo arresto domiciliario desde el pasado martes, Bhutto denunció que "muy probablemente" el general "manipulará las elecciones" en contra de la oposición y pidió la restauración de la Constitución.

"En vista de su ansia de poder, no creo que unas elecciones limpias y libres sean posibles bajo su supervisión, ya que es muy probable que las manipule para dejar de lado al Partido Popular de Pakistán" (PPP), afirmó, en referencia a la formación que ella lidera.

Está previsto que los comicios se celebren antes del 9 de enero. Hasta entonces habrá un Gobierno interino que se formará después de que en la medianoche de hoy se cumplan formalmente los cinco años de legislatura y se disuelva la Asamblea Nacional.

Musharraf sostiene que esto forma parte de su compromiso con la transición democrática, pero la líder del PPP, sentada relajadamente en un sofá y con una agenda electrónica en la mano, consideró que el general, "imponiendo la ley marcial, ha perdido el respaldo internacional que tenía antes de 3 de noviembre".

Ese día el presidente declaró el estado de excepción y suspendió la Constitución invocando el aumento de la violencia extremista y la injerencia de los jueces en la política del Gobierno.

La suspensión de la Constitución, según Bhutto, ha convertido a Musharraf en un general aislado.

"Es un presidente cuestionado que ha tenido que mandar a casa a 50 jueces de los tribunales superiores invocando el estado de excepción, con el fin de mantener la presidencia", denunció la ex mandataria, que gobernó Pakistán entre 1988 y 1990 y entre 1993 y 1996.

Interpelada sobre la posibilidad de que EEUU o una facción dentro de las propias Fuerzas Armadas obliguen a Musharraf a dimitir, señaló que "hay algo seguro: la población de Pakistán no le va a dejar seguir jugando con el destino de la nación por sus ambiciones personales".

"Al final, la gente de Pakistán saldrá a las calles en gran número para hacer que Musharraf se vaya. Y eso pasará dentro de poco", advirtió.

La ex primera ministra, de 54 años, regresó a Pakistán el pasado 18 de octubre, después de casi nueve años de exilio, tras alcanzar un acuerdo con el general por el que éste se comprometió a anular los cargos de corrupción que pesaban contra ella en el país a cambio de que el PPP no se opusiera a su reelección como presidente.

Bhutto admitió que aquellas conversaciones con Musharraf dañaron su popularidad, pero insistió en que su objetivo era reducir el peso de las Fuerzas Armadas y que el general abandonara su cargo de jefe del Ejército antes del 15 de octubre, tras la elección presidencial.

"Traicionando a todos, Musharraf no sólo mantuvo su uniforme (de jefe del Ejército) más allá del 15 de octubre, sino que decidió imponer la ley marcial declarándola un estado de excepción", dijo.

"Bajo estas circunstancias -añadió-, no queda ningún motivo para que mantengamos más conversaciones con el general, porque no podemos tener ninguna confianza en él".

Bhutto se encuentra confinada desde el martes en una residencia en Lahore, con cientos de policías desplegados en los alrededores y barricadas y vallas de alambre para restringir el paso.

Las autoridades han asegurado que es por su propia seguridad tras el atentado que sufrió el día de su regreso a Pakistán, cuando dos explosiones contra su caravana mataron a cerca de 140 personas, aunque ella resulto ilesa.

En este sentido, Bhutto denunció que "un intento (de asesinato) tan organizado no hubiera sido posible bajo las estrictas medidas de seguridad del Gobierno sin la implicación de aquellos que cuentan algo en los corredores del poder".