Jueves, 6 de Noviembre de 2008

Los republicanos inician su travesía por el desierto

El partido tendrá que decidir qué línea futura seguir y aprender de la maquinaria Obama

 

ÓSCAR ABOU-KASSEM ·06/11/2008 - 08:00h

AFP - McCain recibe el apoyo de Palin durante su discurso de aceptación de la derrota.

La magnitud de la derrota de un político se mide a menudo en las caras de sus seres queridos. Cindy McCain estuvo al borde del llanto durante el discurso en el que su marido John reconocía la derrota y felicitaba a Barack Obama. El candidato republicano estuvo brillante y elegante en sus palabras hacia Obama y la comunidad afroamericana de Estados Unidos.

Tras la derrota de McCain y el fracaso en el Congreso, los republicanos afrontan una travesía por el desierto de al menos dos años hasta las legislativas de 2010. El conocido como Grand Old Party (gran viejo partido) afronta un desafío múltiple. El mapa electoral ha cambiado y los demócratas han penetrado en alguno de los estados considerados como bastiones republicanos. Éstos tendrán que reestructurar toda la estrategia para recaudar fondos y fijarse en el éxito de la maquinaria de Obama, sobre todo en Internet y en las pequeñas donaciones.

Inmovilismo o reformismo

Pero la principal preocupación es sobre el camino que el partido debe seguir y quién lo debe comandar. Hay que optar entre la corriente inmovilista y defensora de los valores más tradicionales o apostar por los reformistas. La figura más destacada del ala reformista era McCain, hasta que se entregó a la estrategia del partido para su asalto a la Casa Blanca.

Fue el propio McCain quien apuntó en la noche de su derrota a una figura ascendente dentro de los republicanos al hablar de Sarah Palin, su candidata para la vicepresidencia: "Una impresionante nueva figura con los valores que siempre han sido nuestra fuerza".

Palin dijo, en declaraciones a La Sexta Noticias: "El resultado no es el que esperábamos, pero estamos dispuestos a apoyar al presidente".

"Estoy deseando trabajar a tiempo completo en el Gobierno de Alaska y lograr la autosuficiencia energética", añadió Palin, que no quiso pronosticar qué hará en 2012.

De momento, a corto plazo, lo que es seguro es que se convertirá en abuela. Pero los analistas republicanos apuntan a su candidatura para senadora en un par de años. Así estaría en Washington, una plataforma más adecuada.

"Palin será la figura más importante del Partido Republicano en los próximos años", dijo en CNN Ed Rollins, asesor político de la Administración de Reagan. El trabajo que le queda es duro. Menos de un tercio de los electores considera que Palin esté preparada para ser presidenta.

El partido intentará recuperar los valores con los que Reagan se impuso en 1980 basados, sobre todo, en una rebaja de impuestos.

En una carta publicada ayer, el congresista republicano Jeff Flake marcaba los principios básicos para reconstruir su partido: fuerte defensa de la seguridad nacional, apoyo a los valores tradicionales y compromiso con el derecho constitucional a poseer armas.

Mirando al pasado, los republicanos se encuentran en una situación similar a la de 1964. Barry Goldwater, senador por Arizona, perdió las elecciones y el partido tuvo que refundarse en unas bases de nuevo conservadurismo que culminaron con la elección de Reagan en 1980.

En la búsqueda de su propio Obama, los republicanos apuntan a la figura de Bobby Jindal, gobernador de Luisiana. Con 37 años y de padres indios, Jindal es visto como un joven brillante capaz de levantar el ánimo de un partido desmoralizado. Ahora mismo, entre los republicanos, no hay mucho dónde elegir.