Martes, 4 de Noviembre de 2008

Hijos soldados en guerra tienen más problemas conducta: estudio

Reuters ·04/11/2008 - 11:52h

Por Will Dunham

Las guerras en Irak y Afganistán han sido duras no sólo para los soldados estadounidenses, sino también para los niños que los militares dejaron en sus hogares, dijeron el lunes investigadores.

Los niños de entre 3 y 5 años que tienen a un padre en una de las dos zonas de guerra muestran mayores problemas de conducta que otros en familias militares que no viven la misma situación, de acuerdo al estudio.

Más de 2 millones de niños estadounidenses han tenido padres luchando en Irak desde el 2003 o en Afganistán desde el 2001.

"Toda la dinámica familiar cambia cuando un padre está lejos por un largo período", dijo la doctora Deborah Frank, una de las investigadoras.

"Y en este caso, además del estrés normal de la separación, incluso los niños muy pequeños pueden sentir la ansiedad no sólo de que el padre no esté allí, sino de que algo terrible pueda pasarle", agregó Frank en una entrevista telefónica.

El estudio, realizado por un equipo del Centro Médico de Boston y la universidad de Boston, hizo un seguimiento durante el 2007 a 169 familias con hijos en edad pre-escolar inscritos en guarderías provistas por el Ejército en una gran base de la Marina, que los investigadores declinaron identificar.

Un tercio de los niños incluidos en el estudio tiene a uno de los padres prestando servicio en la guerra. En el 90 por ciento de los casos, se trata del padre y no de la madre.

Los padres y quienes cuidan a los niños evaluaron el comportamiento, escribieron los investigadores en la revista médica Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine.

Los padres que se quedan en casa son usualmente madres blancas con alguna educación universitaria y casadas con infantes de Marina.

En comparación con niños que no tienen a un padre en la guerra, aquellos en esa situación presentan con mayor frecuencia conducta agresiva, problemas de concentración e impulsividad, indicaron los investigadores.

El estudio también abarcó a niños de entre 18 meses y 3 años y encontró menos problemas en este rango de edad.

"Tenemos que darnos cuenta de que no sólo quienes están en el campo de batalla sufren por estas guerras, sino que también sus familias e hijos pequeños", indicó Frank.

Actualmente Estados Unidos tiene 152.000 hombres en Irak y 31.000 en Afganistán. Los soldados son enviados por al menos un año y los marines por al menos siete meses. Muchos han sido destinados repetidamente.

"Son los múltiples envíos los que están empezando a llegar a los niños", dijo Joyce Raezer, director ejecutivo de la Asociación Familiar Nacional Militar, que provee de recursos y apoyo a las esposas e hijos del personal militar.

"Tal vez las familias logran sobrellevar bastante bien el primer envío, pero no se recuperan del todo del primero y ya está en el segundo o tercer envío. ¿Cómo se mide ese efecto acumulativo?", preguntó Raezer en una entrevista telefónica.