Miércoles, 14 de Noviembre de 2007

Mueren cuatro policías peruanos en un nuevo ataque de presuntos "narcoterroristas"

EFE ·14/11/2007 - 17:48h

EFE - En el departamento peruano de Huancavelica al menos cuatro policías peruanos murieron y un capitán de este cuerpo resultó herido en una emboscada de supuestos narcoterroristas.

Al menos cuatro policías murieron y otro resultó gravemente herido hoy en una emboscada de presuntos "narcoterroristas" perpetrada en los Andes centrales de Perú, en el segundo ataque letal de esta naturaleza en lo que va de mes.

Una fuente de la Policía Nacional del Perú (PNP) confirmó a Efe que el ataque, cometido por unos 30 individuos, tuvo lugar en la zona de Huachocolpa, a más de 400 kilómetros al este de Lima, en el departamento de Huancavelica.

Se trata de una zona de difícil acceso y donde con frecuencia se registran enfrentamientos entre narcotraficantes y fuerzas del orden.

La fuente agregó que los policías, unos diez en total, fueron interceptados cuando regresaban de una diligencia en dos vehículos y que una de las camionetas fue dinamitada por el grupo armado.

Los agentes del Quinto Grupo de Investigación Criminal investigaban la violación y posterior asesinato de una menor y no buscaban "narcoterroristas", como se había informado en un principio.

Tras el atentado, se desplazó al lugar un contingente policial para recuperar los cadáveres e intentar dar con los asaltantes, mientras el ministro del Interior, Luis Alva Castro, constituyó un gabinete de crisis, según el "Canal N" de la televisión peruana.

En declaraciones a "Radio Programas del Perú (RPP)", el sociólogo Jaime Antezana, experto en terrorismo y drogas, manifestó que este último ataque "podría ser obra de una de las columnas del narcoterrorismo que operan en esa zona" y que tiene "experiencia de guerra".

Antezana no descartó que el atentado haya sido perpetrado por el mismo grupo que la madrugada del uno de noviembre atacó la comisaría de Ocobamba, a unos 400 kilómetros al sur de Huachocolpa, ataque en el que murió un policía.

Según el titular del Interior, el atentado de Ocobamba, en el alto andino departamento de Apurímac, fue una venganza a la incautación días atrás de más de 82 kilos de pasta básica de cocaína.

Precisamente, en ese departamento, unos quince individuos armados realizaron una incursión el sábado pasado en el poblado de Uchurán con la intención de atacar el puesto policial, recordó Antezana.

El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Perú, Jorge Montoya, declaró a los periodistas que el ataque de hoy "no es un rebrote" de la violencia terrorista, pero dejó latente la existencia de "una simbiosis entre el terrorismo y el narcotráfico".

"Esto es cierto y todo el mundo lo conoce", apuntilló.

Por su parte, el ex ministro del Interior Fernando Rospiglisi explicó a Efe que "eventualmente el narcotráfico usa a los senderistas como sicarios" y que el lugar donde ocurrió hoy la emboscada "es una zona donde transita la droga" que proviene del Valle del Río Apurímac y Ene (VRAE).

El VRAE, una de las mayores regiones con cultivo de coca, es el último reducto de los remanentes de Sendero Luminoso, grupo derrotado política y militarmente en 1992 con la captura de sus principales líderes, según el Gobierno, pero para Rospigliosi no es más que una guarida de capos de la droga.

En ese valle, a finales del mes pasado, la Policía halló los restos de una avioneta quemada, con matrícula extranjera, y una pista clandestina de aterrizaje en un remoto paraje donde operan narcotraficantes, según la prensa.

Rospligliosi advirtió de que el problema "va a seguir creciendo" y acusó al Gobierno del presidente Alan García de no combatir frontalmente al narcotráfico.

Asimismo, el presidente regional de Huancavelica, Federico Salas, dijo hoy a periodistas que "el problema no es de ahora", al pedir al Gobierno central una "inversión firme" en esta zona declarada en emergencia desde hace varios años y donde la pobreza alcanza al 70 por ciento de la población.