Lunes, 3 de Noviembre de 2008

Un paquete de medidas positivo pero insuficiente

Políticos, sindicatos, empresarios y expertos ponen peros al plan. La banca, cautelosa a la espera de conocer los detalles

S.D. ·03/11/2008 - 22:06h

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, descorrió ayer la cortina de las medidas de ayuda a familias y de fomento del empleo. Los ojos de todos los agentes miraron el marco, el cuadro, se miraron unos a otros y convinieron que podían haber sido mejores, más generosas, y deberían haber llegado antes. Casi nadie arremetió contra lo que son sino contra lo que podían haber sido.

Hasta para el Partido Popular habrían sido buenas de no ser porque "llegan tarde y se quedan cortas", según el portavoz económico del PP, Cristobal Montoro.

IU tampoco se quedó satisfecha. Las ve "raquíticas con los más débiles". "Una vez más", criticó Gaspar Llamazares en un comunicado, el Ejecutivo se muestra "generoso y espléndido con los bancos y los más poderosos", mientras presume de "cicatería" con los trabajadores.

Más crítico aún, el secretario general de CCOO, José María Fidalgo, afirmó que "a algunas medidas les falta un hervor y otras están francamente crudas". Ninguna es "lesiva", dijo, pero el sindicato hubiese preferido que el Gobierno las consensuara con los agentes sociales.

Para el secretario confederal de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, las propuestas están "bien direccionadas", aunque se echa en falta más protección a los parados y que se garantice que las inyecciones de capital a la banca llegan a la economía real para que se frene "la actual sangría de destrucción de empleo".

"En la buena dirección", según la patronal CEOE, pero "insuficientes" porque "no resuelven el problema de la financiación y la falta de liquidez de las pymes".

También son "insuficientes y limitadas" para la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que ve que con el límite de los 170.000 euros de hipoteca y la cuota máxima reducible de 500 euros, dejarán fuera a "muchas familias de las grandes ciudades, donde las hipotecas son superiores".
Las organizaciones de autónomos, por su parte, acogieron positivamente las propuestas. El secretario general de UPTA, Sebastián Reyna, mostró su "perplejidad" por la "improvisación que estamos sufriendo", pero valoró el esfuerzo del Gobierno. En la misma línea, el presidente de ATA, Lorenzo Amor, se congratuló por el anuncio, y dijo que entre 30.000 y 40.000 autónomos se beneficiarán de la moratoria en el pago de las hipotecas.

La banca espera los detalles170564

Tras las voces de los agentes sociales, bancos y cajas, que van a dejar de percibir una parte de los ingresos por hipotecas, esperan con cautela para acercarse al cuadro y mirar los detalles: si lo que se aplaza es el pago del capital o los intereses, a qué coste para las entidades y los ciudadanos, si estarán obligados a conceder la moratoria y si el aplazamiento les exime de contabilizar esos créditos como morosos.

Desde la Asociación Española de Banca (AEB), comentan que "todo lo que sea ayudar a los clientes a afrontar momentos de dificultad es positivo".
Los teóricos de la economía también desgranaron argumentos para defender o criticar las medidas. Emilio Ontiveros, presidente de Analistas Financieros Internacionales (Afi), declaró que considera las medidas anunciadas por Zapatero "convenientes", en línea con las de otros países como Estados Unidos que buscan "minimizar el ritmo de ejecución de hipotecas".

Porque "la crisis es tan grande que están justificadas estas medidas paliativas". Ahora bien, añade, "no sólo hay que paliar la situación de los parados, hay que hacer que haya menos parados". La solución, en su opinión, debe incluir "un aumento de la inversión pública".

Gregorio Izquierdo, director del servicio de estudios del Instituto de Estudios Económicos (IEE). Izquierdo considera que aunque "mejorarán los balances" de las entidades financieras (al retrasarse la entrada en morosidad de una entidad), también se provocará un "mayor freno a las hipotecas" del que ya se está produciendo. Porque las entidades tendrán "menos recursos de lo que habían estimado" y "más cautela" para conceder créditos.

El economista jefe de Intermoney, José Carlos Díez, considera que, pese a todo, las medidas del Gobierno "no lograrán evitar la recesión". A su juicio, hacen falta acciones más decididas para reactivar la economía y que el Instituto Oficial de Crédito (ICO) ofrezca más financiación orientada a resolver los problemas de circulante de las empresas.