Lunes, 3 de Noviembre de 2008

Muere un español en Londres al inhalar ántrax de piel de animal

Fabricaba tambores con piel de animal, lo que provocó la intoxicación. Se ha precintado el apartamento y se ha abierto una investigación

AGENCIAS ·03/11/2008 - 14:10h

Un músico español de 35 años que también se dedicaba a fabricar tambores murió el domingo en Londres tras inhalar esporas de ántrax de pieles de animales importadas, informaron fuentes diplomáticas españolas. El fallecido es Fernando Gómez, que murió en torno a las 13 horas GMT, rodeado de su familia, en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Homerton, en el este de la ciudad, en el que había ingresado la semana anterior, indicaron fuentes hospitalarias.

La Agencia británica de protección de la salud (HPA) informó de que ha precintado el apartamento y el taller de Gómez en el barrio de Hackney para examinarlos e intentar determinar el origen de las bacterias que provocan el carbunco.

La HPA señaló que otras siete personas que habían estado en la sala donde se preparaban las pieles han recibido antibióticos como medida de precaución, aunque hasta el momento ninguna de ellas ha desarrollado síntomas de estar contagiado.

La piel de animal, peligrosa

El asesor jefe de la agencia estatal, Nigel Lighfoot, aseguró que no existe ningún riesgo para las personas que viven cerca del piso o el taller del afectado. "Es importante señalar que es la elaboración de tambores con piel animal lo que plantea un riesgo de contacto con ántrax, y no el tocar o manejar tambores", declaró.

Lightfoot añadió que las personas que se dedican a fabricar tambores de pieles de animales importadas deben tomar precauciones para evitar ser infectados.

Por su parte, el alcalde de Hackney hizo hincapié en que se trata de un caso "extremadamente raro" y recordó que "este tipo de ántrax no puede transmitirse entre las personas". La última muerte de este tipo en Inglaterra se produjo en el 2006, cuando Christopher Norris, un artesano escocés de 50 años, que también hacía tambores, entre otros instrumentos, murió tras inhalar las esporas de ántrax.