Domingo, 2 de Noviembre de 2008

"Me despidieron a mí, que era fijo, y ahora hacen horas extras"

Ángel fue despedido de una empresa proveedora de Ford. Ha llevado
su caso a los tribunales

B. T. ·02/11/2008 - 20:12h

Ángel C. G. se quedó sin trabajo el día 1 de octubre. Trabajaba para una de las fábricas de la empresa Clasa, llamada actualmente Valautomoción, en el parque industrial Juan Carlos I de Almussafes. La compañía se dedica al montaje de componentes de automóvil y tiene en torno a 150 trabajadores. Como casi todas en el polígono, dedica casi toda su producción a proveer a la planta de Ford.

Por eso, cuando la multinacional anunció que disminuía su producción durante tres meses, Clasa resultó afectada. Según el sindicato CCOO, la empresa decidió entonces prescindir del personal con contrato eventual y despedir a siete trabajadores fijos mediante la figura del despido objetivo: alegaron problemas asociados a la mala coyuntura por los que ya no necesitan cubrir ese puesto. El sindicato destaca que mediante esta figura, las empresas pagan a los trabajadores 20 días por año y no los 45 correspondientes a un despido improcedente.

Ángel fue uno de los despedidos. Ha denunciado a la empresa porque "durante los nueve años que llevo allí no tuve ni una sola amonestación". Le despidieron, cuenta, con el argumento de la falta de carga de trabajo por culpa de la crisis, "pero me consta que mis compañeros están haciendo horas extras".

Al paro por la crisis

"Aprovechan la palabra crisis para echar a la calle a gente indefinida con el escudo del despido objetivo", explica. Ángel también critica la actitud con la que la empresa se deshizo de él: "Durante dos días me tuvieron en vilo, sin saber si estaba despedido o me iban a recolocar. No tienen en cuenta el estado de nervios al que te pueden abocar, ni los efectos sobre tu familia". Por su parte, la empresa Clasa no ha querido hacer declaraciones.

La otra cara del drama humano del despido está en la patronal. Salvador López, de la empresa Walkerpack, cuenta que el bajón de la producción le ha obligado a reducir la plantilla de 56 a 26 personas: "No ha habido más remedio. Era la única solución para que los que quedamos cobremos. Pero despedir a alguien es muy duro. Espero que puedan volver".