Domingo, 2 de Noviembre de 2008

La falta de radioisótopos colapsa los diagnósticos

Los especialistas de la UE urgen a las autoridades a que encuentren una solución antes de un mes

JORGE VALERO ·02/11/2008 - 20:09h

Jupiter - Los radioisótopos son fundamentales para pruebas de diagnóstico como las tomografías.

Miles de pacientes europeos se han encontrado con graves e inesperadas dificultades en el cuidado de su enfermedad. Las pruebas de radioterapia o quimioterapia que necesitan para el diagnóstico, seguimiento o tratamiento de su mal no se pueden realizar por la escasez en Europa de los radioisótopos utilizados para este tipo de pruebas.

Las alarmas saltaron a finales del pasado verano, tras la paralización de los tres reactores europeos dedicados a la producción de estos radioisotopos, dos por mantenimiento (Francia y Bélgica) y el holandés de Petten, por avería. Esta paralización ha dejado a los especialistas sin Tecnecio 99m (Tc-99m), el isótopo más utilizado para todo tipo de actividades diagnósticas y terapéuticas en campos como la oncología, cardiología o neurología. Para cientos de miles de europeos que necesitan un transplante, o de mujeres que luchan contra el cáncer de pecho, las pruebas anteriores y posteriores de la medicina nuclear, que se basan en gran medida en este Tc-99m, resultan vitales.

La gravedad de la situación es tal que, tras el verano, los especialistas recomendaron posponer las pruebas menos urgentes y se elevó esta carestía de material hasta la reunión de los ministros de Sanidad de la UE, que trató el asunto en septiembre. Sin embargo, desde entonces, no existe una respuesta coordinada.

Durante el pasado mes, se celebraron numerosas reuniones, en las que no se pasó de un intercambio de información, como reconoce la Comisión Europea, que señala que no se ha tomado aún ninguna medida. En estos encuentros, los representantes de los Estados miembros, la Comisión Europea, la Presidencia Francesa del Consejo y la Asociación Europea de la Medicina Nuclear (EANM en inglés) tantearon una respuesta coordinada para esta “situación potencialmente peligrosa”, en palabras de los médicos.

“Verdadera urgencia”

Los facultativos advierten de que las medidas deben llegar rápido porque, en no mucho tiempo, se cruzará la línea roja de “verdadera urgencia”, que la Sociedad Española de Medicina Nuclear (SEMN) prevé a finales de noviembre. Para esa fecha es cuando se cree que el reactor situado en Petten esté de nuevo en marcha.

“La parada de estos reactores implica una casi completa falta de abastecimiento”, señala el Doctor Wolfram Knap, presidente de la EANM. “Tanto las autoridades de la UE como las nacionales deben tomar medidas para evitar que esta situación se repita”, añade en un comunicado.

Aunque la UE no tiene competencia en esta materia, tanto la EANM como las asociaciones nacionales defienden una respuesta coordinada, tanto para la carestía inmediata como para la prevención de situaciones futuras. Según explica la portavoz de Sanidad de la Comisión, Nina Papadoulaki, el Ejecutivo ha ofrecido su apoyo a los Estados miembros en su esfuerzo para salir de esta situación, que concreta en dos alternativas. La primera consistiría en acelerar la reparación de los tres reactores detenidos. La otra posibilidad consistiría en que los reactores de Canada y Suráfrica
que exportan a Europa incrementaran su producción de radioisótopos para abastecer al continente.

La creación de un radiofármaco

Los isótopos radioactivos o radioisótopos son la fuente de la medicina nuclear, muy utilizada en la actualidad en gran número de pruebas diagnósticas muy comunes, como mamografías, tomografías cerebrales o escáneres de corazón. Igualmente, se utiliza en el tratamiento del cáncer de tiroides. La principal diferencia de las imágenes obtenidas de la medicina nuclear respecto a las obtenidas en radiología reside en que muestran el funcionamiento de los órganos.

Para aplicar los radioisótopos se utilizan los radiofármacos (principalmente a través de vía intravenosa) que, una vez dentro del organismo, se distribuyen por los órganos que se quieren estudiar y son detectados por un aparato sensible a la radiación llamado ‘gammacámara’.

La clave de la medicina nuclear reside precisamente en seleccionar los radioisótopos mejores para su captación por la zona del organismo que se quiere evaluar, ya que no es lo mismo conocer cómo funciona determinada zona cerebral o si una zona del corazón ha quedado afectada después de un infarto.

Para generar estos radioisótopos se alteran elementos químicos habituales, como el tecnecio, mediante reacciones nucleares, provocadas por el bombardeo del núcleo con partículas como los neutrones. Estas operaciones se realizan en las plantas como las que actualmente se encuentran detenidas en Europa.