Sábado, 1 de Noviembre de 2008

Dimite el jefe de los comandos británicos en Afganistán

Denuncia que la inversión del Gobierno en seguridad no es suficiente

DANIEL DEL PINO ·01/11/2008 - 13:43h

Cuando parecía que Gordon Brown recuperaría su popularidad gracias a su plan para rescatar a los bancos afectados por la crisis financiera, una nueva piedra se ha puesto en el camino del primer ministro británico y su Gobierno. Se llama Sebastian Morley, es primo de la fallecida princesa Diana, y hasta el pasado viernes era el comandante de las Fuerzas Especiales del Reino Unido en Afganistán.

Morley presentó su dimisión por lo que denomina una "falta crónica de inversión" del Ministerio de Defensa en la seguridad de las tropas, según el diario The Daily Telegraph. El periódico asegura que, en su carta de renuncia, Morley acusó al Gobierno de estar cometiendo una "grave negligencia" y le hace responsable de la muerte de cuatro soldados el pasado mes de junio en la provincia afgana de Helmand.

La muerte de los militares tuvo especial relevancia porque entre ellos se encontraba la cabo Sarah Bryant, la primera mujer que perdía la vida en Afganistán. Ella y sus tres compañeros fallecieron al pisar una mina el vehículo en el que viajaban, un Snatch de la casa Land Rover, que es apodado por los soldados como el "ataúd Snatch".

"Meterte en un campo de minas con él no es muy diferente a hacerlo en un Ford Escort", dijo en el canal cinco de la BBC el militar retirado Steve McLoughlin, sugiriendo que no parece que sea el vehículo más apropiado para que las tropas británicas se defiendan de los ataques de los talibanes.

Falta de previsión

Los tories han aprovechado la grieta para volver a cargar contra los laboristas. Patrick Mercer acusó al Gobierno de "falta de previsión" para evitar que las tropas desplegadas en Afganistán corran peligro". Según el Telegraph, Morley había avisado al Ministerio en repetidas ocasiones del peligro que corrían sus hombres, sin obtener respuesta.

Defensa anunció la inversión de 700 millones de libras en nuevos vehículos blindados para Afganistán a principios de semana. Sin embargo, el secretario de Defensa, John Hutton, negó ayer que se fueran a retirar los Snatch actuales, aunque prometió que se dotaría a las tropas con varias unidades de los Snatch Vixen, una versión mejorada y más resitente.