Miércoles, 14 de Noviembre de 2007

Gescartera sacó 5 millones de euros en operaciones raras de bolsa que empobrecían a clientes

EFE ·14/11/2007 - 14:20h

EFE - El financiero Antonio Camacho, principal imputado por el caso Gescartera, con más de 4.000 afectados.

Los imputados de Gescartera, a través de "extrañas" operaciones intradía, cruzadas, dobles y cuádruples por más de 430.000 millones de pesetas (2.584 millones de euros), repartieron plusvalías de casi 5 millones de euros (800 millones de pesetas) y "empobrecían" la bolsa de dinero de los clientes.

Así lo afirmaron hoy los inspectores que realizaron un informe policial sobre las relaciones entre Gescartera y HSBC, al plantear sus conclusiones ante el tribunal que juzga el escándalo financiero de Gescartera, a la que se detectó un agujero patrimonial de 50 millones de euros tras su intervención en junio de 2001.

Según la operativa comentada hoy por estos peritos, mientras se asignaban ganancias por casi 5 millones de euros también se registraban pérdidas por este montante a otros clientes, aunque no hubiesen depositado ninguna cantidad de dinero ("testaferros") o porque querían "obtener especialmente pérdidas", para evitar el pago de impuestos por las ganancias en sus respectivas empresas.

Toda esta "complicada" operativa, en la que Gescartera no tenía que poner dinero porque se "aprovechaba" del crédito otorgado por el HSBC como intermediario financiero, iba "empobreciendo" -según los peritos- el fondo del dinero de los clientes normales de Gescartera, que se encontraba en una cuenta "omnibus" depositada en Bankinter.

El informe policial realizado en 2002 relata cómo Gescartera, desde su inicio como sociedad gestora de carteras (SGC), "tiene relaciones comerciales con una serie de empresas que tienen como denominador común la presencia, en uno u otro momento, como administradores o responsables que ya trabajaron en su día con el padre de Antonio Camacho" y de un grupo de profesionales que estaban empleados en HSBC: Jaime Galobart, Salvador Pastor, Fernando Bouza y Mikel Unanue.

Según explicaron hoy los dos peritos policiales, "Gescartera no podía acceder al mercado de valores directamente y alguien tenía que realizar las operaciones que solicitaba", por eso era el HSBC quien ejecutaba una "especie de ficción en mercado" con operativas de varios tipos ("intradía", "cruzadas", "dobles" o "cuádruples") que constituían el 90 por ciento del negocio del banco con la sociedad.

Por ejemplo, los apoderados de Gescartera mandaban ejecutar al banco una compraventa de 10.000 acciones de un valor a las 9.00 de la mañana y, una hora después, otra operación de las mismas características, por otras 10.000 acciones, lo que permitía a Gescartera, no poner ningún dinero hasta que se produjese la liquidación al final del día, y, lo más importante, asignar a sus clientes estas operaciones el precio de compra más alto y el más bajo.

Así, según el relato de los peritos, los apoderados de Gescartera hacen que el cliente "especial" gane seguro con rentabilidades del 10 por ciento ofrecidas anteriormente y a otros clientes "perder seguro", sean "testaferros" sin conocimiento de esta operación o buscadores de minusvalías,

"Este sistema funcionaba si las ganancias se daban a clientes particulares, pero las pérdidas, las comisiones que había que abonar a los bancos por su intermediación y las comisiones de operar en bolsa (corretaje) tenían que salir de algún sitio" y, por ello, "al final, la bolsa (de los clientes de Gescartera), en una cuenta común, cada vez tenía menos dinero"

A juicio de los inspectores policiales, "había un sistema de generar una apariencia real, que iba contra la masa de clientes de Gescartera", del que llegó a dudar la auditoría interna del HSBC, pero el asesor jurídico de la entidad Fernando Bauzá, quien trabajó también para Gescartera, indicó que la operativa no era ilegal y que el HSBC "no asumía más riesgo que el del crédito diario" para operar en los mercados.

En otro momento, los peritos hablaron de las relación de las cuentas de HSBC en Suiza, Gescartera y Antonio Camacho, para quien el fiscal pide once años de cárcel e incluso detallaron que había una cuenta ligada a los responsables de Gescartera con una inversión de 4 millones de euros en fondos de inversión, de la que sólo se retiraron 3.600 euros.