Martes, 13 de Noviembre de 2007

La bomba que mató a tres personas en el Congreso fue detonada mediante un móvil

EFE ·13/11/2007 - 15:01h

EFE - El presidente del Congreso filipino, José de Venecia, tras la explosión que se produjo hoy martes 13 de noviembre en el edificio del Congreso en Manila, Filipinas. Al menos dos personas murieron y quince más resultaron heridas, entre ellas tres diputados, en la explosión que se produjo cuando estaba a punto de concluir un pleno del Congreso, que reanudó su periodo de sesiones el pasado 5 de noviembre.

La policía filipina confirmó hoy que la bomba que ayer causó la muerte a tres personas, entre ellas un diputado, en el edificio del Congreso, fue detonada a través de un teléfono móvil, y que trata de identificar al propietario de la motocicleta en la que se encontraba el explosivo.

En declaraciones a la televisión local, el director de la policía en la región capitalina, Geary Barias, dijo que los especialistas intentan también averiguar si el artefacto estaba compuesto por trinitrotolueno (TNT) o por C4, un componente usado principalmente por el Ejército filipino.

Por su parte, el presidente del Congreso, José de Venecia, indicó a la radio local que la Cámara Baja celebrará hoy una sesión especial con objeto de expresar un mensaje de firmeza frente a los autores del atentado.

El artefacto causante de las muertes, "muy potente", estalló en el vestíbulo de una de las entradas del edificio al poco de que finalizara la sesión del Congreso la tarde del pasado martes.

La bomba causó la muerte del diputado Wahab Akbar y de Marcial Talbo, chófer de la diputada Luzviminda Ilagan, del partido de izquierda Gabriela.

La tercera víctima es Maan Bustalino, una de las ayudantes del equipo del congresista Henry Teves, que falleció cuando era conducida a un hospital de Manila.

La policía sospecha que los autores del atentado buscaban la muerte de Akbar, congresista por la isla de Basilan, en la sureña región de Mindanao, el feudo histórico de los radicales islámicos de Abu Sayyaf.

Según la policía, el atentado podría estar relacionado con las disputas políticas en esa isla, de mayoría musulmana y controlada por la familia de Akbar, también de religión musulmana.