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Jueves, 23 de Octubre de 2008

Rumanía lanza una segunda campaña para recabar más de un millón de trabajadores

El Ejecutivo asume que será muy complicado que el efecto llamada surta efecto, ya que el salario medio en el país europeo ronda los 350 euros mensuales

SUSANA HIDALGO ·23/10/2008 - 09:55h

EFE - El presidente de Rumanía, Traian Basescu, junto a su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE.

El presidente de la Cámara de Diputados de Rumanía, Bogdan Olteanu, ha asegurado que su país necesita un millón de trabajadores y confía en que sus emigrantes en el extranjero vayan retornando poco a poco al país.

El Ejecutivo rumano ayudará a los emigrantes que retornen para que puedan integrar a sus hijos en las escuelas del país y apoyará la transferencias de activos a Rumanía desde los países en los que viven actualmente.

Por el momento, se contempla la la posibilidad de que la llegada de mano de obra se produzca en dos fases. La primera sería de medio millón de personas. La segunda, de similar cantidad, sería posible siempre y cuando se mantenga el crecimiento actual que registra la economía rumana, de un aumento cercano al 6% del PIB.

El salario mensual en el país ronda los 350 euros

Sin embargo, el propio Ejecutivo que será muy complicado que el efecto llamada surta efecto, ya que el salario medio en el país europeo ronda los 350 euros mensuales. Por eso, muchos de los emigrantes del país prefieren quedarse en España y cobrar el subsidio del desempleo, de cuantía mayor.

Si está claro que el sector con mayor oferta es el de la construcción debido, fundamentalmente,  a que el país dispone de una bolsa de jóvenes que está buscando su primer piso.

Fracaso del primer plan

El presidente del Parlamento rumano subrayó que "en estos momentos la proyección de crecimiento económico para los próximos años demuestra que tenemos un déficit de mano de obra que se acerca a un millón de personas".

"Por eso", añadió, "tenemos proyectos, a corto y medio plazo, para alentar a los rumanos a que regresen a su país de origen".

Los proyectos, sin embargo, pueden toparse con la más cruda de las realidades. Y es que, como reconoce el Gobierno rumano, el primer llamamiento lanzado en España obtuvo un éxito "nulo".