Martes, 13 de Noviembre de 2007

El Rey Juan Carlos debería pedir excusas a Iberoamérica, dice Chávez

EFE ·13/11/2007 - 18:43h

EFE - "No tengo interés en afectar las relaciones con España pero no vamos a permitir ser agredidos y quedarnos callados", dijo Chávez, en referencia al incidente con el Rey Juan Carlos en la sesión de clausura de la Cumbre Iberoamericana.

El presidente venezolano Hugo Chávez dijo hoy que está esperando las "excusas" que el Rey Juan Carlos I de España debería pedir a Venezuela y a Iberoamérica para evitar que el incidente deteriore las relaciones entre algunos países.

"Al Rey se le fueron los tapones y lo menos que debería hacer es ofrecer excusas y decirle al mundo la verdad", dijo Chávez en una entrevista en el canal "Promar" en la ciudad de Barquisimeto, 351 kilómetros al suroeste de Caracas.

El hecho referido por Chávez ocurrió en la clausura de la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile después de que el monarca español le mandara callar cuando insistía en llamar "fascista" al ex presidente español José María Aznar a quien acusó de haber apoyado el golpe de Estado en su contra de abril de 2002.

Chávez planteó que el incidente ha movido a algunos gobiernos a tomar posición en favor o en contra de Venezuela o de España y eso puede dañar las relaciones internacionales.

Puso el ejemplo de El Salvador y de Chile, que se decantaron por defender al Rey y eso "puede alterar" las relaciones con esos países, de lo cual, según dijo, "el culpable sería el Rey".

"Debería pedir que nadie se meta en esto", dijo Chávez tras aclarar que esa solidaridad con el monarca español es "absurda" porque "yo no le dije nada al Rey, él fue el que me agredió en un tono violento".

En ese sentido, el presidente venezolano denunció la existencia de una campaña "a nivel mundial" para "hacer ver que yo fui el agresor, cuando yo no le dije nada".

Confesó, además, que más que la reacción del Rey, le sorprendió la del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en defensa de Aznar, que comparó con una hipotética defensa de Adolfo Hitler por parte de la canciller alemana Angela Merkel.

Reiteró lo que dijo unas horas antes en el sentido de que las inversiones de España en Venezuela "no son imprescindibles" y se mostró esperanzado de que el incidente "no las afecte, pero eso dependerá del gobierno español y de que haya respeto".

Al referirse a otros aspectos de la Cumbre, Chávez dijo que se puso en evidencia que América Latina está dividida en dos sectores: uno el que defiende el capitalismo y el neoliberalismo, y otro el de los rebeldes.

En este segundo grupo, en el que según dijo solo estaban Fidel Castro y él hasta hace unos años, incluyó a los presidente de Bolivia, Evo Morales; de Ecuador, Rafael Correa, y de Nicaragua, Daniel Ortega.

"Los que fueron mayoría durante décadas ahora parece que están en minoría y se desesperan. Creo que el Rey fue víctima del desespero, de la saturación, de oír discursos revolucionarios señalando las culpas que Europa no quiere reconocer", señalo Chávez.

Esos discursos, según el gobernante venezolano, se produjeron la víspera del incidente durante la sesión de cinco horas que se celebró a puerta cerrada y cuyos detalles no han trascendido.

Chávez reveló que en esos discursos también se habló "de la conquista, del genocidio indígena, de las empresas europeas que vienen para no invertir y llevarse los dividendos porque, con alguna excepción, es mentira que vienen a invertir para el desarrollo de nuestros países".