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Miércoles, 22 de Octubre de 2008

Chango, cinismo elegante contra rock agotado

El músico argentino publica ‘Boris Vian’, un irreverente repaso al escritor francés

CARLOS FUENTES ·22/10/2008 - 21:34h

Andy Chango, durante su paso por Madrid. GRABIEL PECOT.

Boris Vian reinventado por un argentino en Madrid. Andy Chango, hijo putativo de Charly García, Fito Páez y Andrés Calamaro, acaba de culminar su más audaz pirueta artística. Junto a Javier Krahe y Luis Antonio de Villena, y secundado por instrumentistas  como Jerry González, Federico Lechner y Antonio Serrano, acaba de publicar Boris Vian, adaptación de la obra del irreverente escritor francés de la segunda posguerra europea que firmó novela negra, poesía, rock y guiones de cine.

El disco, que presentará en Madrid en noviembre, es un punto de inflexión en la carrera de Chango, nacido en 1970 en Buenos Aires como Andrés Fejerman. Autor de cuatro álbumes y participante en otras tantas bandas sonoras, Chango se agarró al legado musical de Vian como asidero para salir de una crisis. “Estaba falto de estímulos y agotado delrock. En Vian encontré a un cínico cuando ya no sabía qué hacer con mi carrera”, relata.

Lo primero fueron las letras, columna vertebral del proyecto. “A ellas dediqué todas mis energías. Para ello, entré en el mundo fantástico de Boris, escuché sus canciones y leí sus novelas, siempre con el diccionario de francés al lado y con mucho respeto. Murió a los 39, pero escribió 400 canciones y diez novelas; hizo radio, fue trompetista, guionista y extra de cine, crítico de jazz... Volqué mis energías y resultó un encuentro milagroso”, afirma.

Ante todo, un disco descarado

En el camino, el argentino encontró aliados. Como Javier Krahe, casi nada. “Con él me he divertido como nunca antes. Yo hacía las traducciones en casa y luego nos juntábamos al mediodía. Con unas aceitunas y seis cervezas por sesión, desglosamos los temas y corregimos al menos la mitad. Es una colaboración al 50%”, concede el cantante.

Andy Chango ha cosechado un disco luminoso, optimista y divertido, rebosante del descaro que caracterizó al escritor de La hierba roja. “Lo que más me identificó con Vian fue su singular cinismo. Y todo lo que hacía tenía un profundo sentido del humor”, explica el músico, que vio en su origen argentino un asidero para enfrentarse al cancionero del francés. “Hay que ser algo argentino para agarrar un diccionario, esos textos, las canciones de un artista reconocido y con toda la cara ponerse a trabajar”, reconoce.

En el repertorio, más allá del verbo ágil que destilan piezas en español como ¡Viva el progreso!, Snob o El juerguista, brilla la adaptación al inglés que hizo el trombonista Norman F. Hogue del clásico El desertor, sin duda la canción más política de Vian. Chango explica el giro: “Tenía más sentido que Norman, americano con 20 años en España, la cantara en inglés para dedicársela a Bush”.

El resto de sus socios remarcan el sello de autor. “Siempre que grabo dejo hueco para Rot y Calamaro porque son amigos y es un placer; enriquecen las músicas. Con Jerry González me planifiqué tras dos años dando conciertos. Mantenemos una gran amistad y, en un disco sobre Vian, que era trompetista, tener a uno de la altura de Jerry era fundamental”, concluye el músico.

A FONDO 

Andy Chango, en estudio y en directo 

¿A QUÉ SUENA 'BORIS VIAN'? 

Este disco “tira más para el jazz y el soul”, aunque también hay poema recitado y milonga. “Lo más difícil –explica Chango– fue pensar que estaba cantando sobre música tropical, que nunca me gustó especialmente. ¿Qué pintaba yo?”

AIRES DE CABARET 

Chango prepara doce conciertos en el Teatro Alfil, del 12 al 23 de noviembre. “Habrá un aire de cabaret, ropa de época y ambiente de copas”. Serán recitales tipo café-concierto, con guión propio, monólogos y “bromas ácidas”.