Archivo de Público
Martes, 13 de Noviembre de 2007

Moratinos: "La resolución de la crisis va por el camino correcto"

El Gobierno no se fía de Chávez y actuará con la máxima prudencia antes de cerrar el conflicto

ANA PARDO DE VERA ·13/11/2007 - 22:38h

Miguel Ángel Moratinos dio la noticia a los que asistían a su comparecencia en la comisión de Asuntos Iberoamericanos para informar sobre la XVII Cumbre de esta región: el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, con su particular verborrea, aseguraba no querer ningún conflicto con el rey ni que las relaciones entre España y Venezuela se vean afectadas.

Según el ministro de Asuntos Exteriores, estas declaraciones de Chávez confirman que "la resolución de la crisis con Venezuela va por buen camino" y aunque al jefe de la diplomacia española se le preguntó, a la salida de la comisión, si el Gobierno las daba por completamente resueltas, Moratinos no respondió.

Fuentes de su departamento, sin embargo, dicen no fiarse del líder bolivariano y recuerdan que el presidente de Venezuela ya fue advertido del descontento de la delegación española el primer día de la Cumbre, cuando llamó "fascista" a Aznar en el plenario, y lo repitió con mayor énfasis al día siguiente, lo que provocó el incidente con el rey.El Gobierno, por tanto, actuará con la máxima prudencia antes de dar por cerrado el "grave incidente", en palabras del ministro en el Senado.

Un "gesto contundente"

Ayer, la comparecencia de Moratinos transcurrió, como era previsible, con el incidente entre el monarca y Chávez acaparando el protagonismo.
El ministro y casi todos los senadores aplaudieron el gesto del rey pidiéndole a Chávez que se callara, incluido el portavoz del PNV, Iñaki Anasagasti, que siempre se ha caracterizado por sus duras críticas a la Corona.

Sólo el portavoz de CiU, Lluis Badia, lamentó las formas del monarca, "que podrían ser mejorables" y el portavoz de Entesa, Joan Josep Nuet, opinó que el rey "debe escuchar y no mandar".Por su parte, el portavoz del PP en la Cámara Alta, Alejandro Muñoz-Alonso, criticó al Gobierno por no haber intervenido el primer día que Chávez llamó "fascista" a Aznar y pidió al ministro que hiciera un "gesto contundente, porque van a quedar ustedes muy mal si no hacen algo que llegue a la opinión pública". Ese gesto es la llamada a consultas del embajador español en Venezuela, Raúl Morodo.

Sin embargo, Moratinos rechazó esta posibilidad: "Ustedes critican a Marruecos porque retira a su embajador en España y ahora nos piden que retiremos al nuestro en Venezuela. Es incoherente".
Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores confesó estar cansado del "buenismo" del que es acusado siempre el Ejecutivo. "Pues sí, el Gobierno es bueno -dijo Moratinos-, porque prefiere la diplomacia y las palabras que una intervención militar. La nuestra es la diplomacia del buenismo y de la firmeza".

Una cumbre muy conocida

El responsable de Asuntos Exteriores rechazó las reflexiones de los senadores que criticaron que las conclusiones de la Cumbre Iberoamericana se vieran anuladas por el incidente entre el rey y Chávez.
Moratinos, sin embargo, manifestó que esto será a "corto plazo", porque a largo plazo, serán las iniciativas adoptadas en Chile sobre agua o alfabetización las que se recuerden al hacerse efectivas. "Por lo menos, el secretario general Iberoamericano estará contento, porque todo el mundo sabe ya que existen estas cumbres", concluyó el ministro.